Licenciado en filosofia

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APROXIMACIÓN AL CAPÍTULO XI DE LA REGLA PASTORAL DE SAN GREGORIO MAGNO
Con que cualidades no se debe llegar al sacerdocio
Trabajo presentado por Juan Pablo Villarraga.
Van quedando tan solo en el recuerdo los cada vez más lejanos años en los que la imagen del Sacerdote o el Obispo constituía el baluarte más preciado y celosamente custodiado por la humanidad. Años en los que el interés por elconocimiento de Dios, el ansia de santidad y vida eterna, movía los más recónditos afectos dela la inmensa mayoría de la humanidad, anhelando llegar hasta el interior medular de todo aquello que reflejara la presencia Divina.
Era a los ministros de la Santa Madre Iglesia a quienes se acudía en busca de respuestas capaces de dar explicación coherente a los diversos interrogantes de la vida y latrascendencia, ellos generosamente entregados a la administración del depósito de la fe, difundían la enseñanza del Evangelio e irradiaban la esperanza, es este el contexto que enmarca la época en que la pluma de San Gregorio Magno tras ser elegido en contra de su voluntad Sumo Pontífice, da origen a la Regula Pastoralis.
Si bien es cierto, ésta se dirige directamente a la dignidad y régimenepiscopal, su doctrina tiene plena aplicación para todos los que tengan sobre sí la obligación de regir la nación, el pueblo, la familia etc. sin embargo este articulo trata solo del capítulo XI de la primera parte de la Regula Pastoralis el cual lleva como título, << con qué cualidades no debe llegarse a la prelatura. >>
Examínese cada cual detenidamente a sí mismo, y no se atreva aasumir la dignidad de pastor si aún dominan en él los vicios con todos sus estragos; pues aquél que se ve agobiado con sus propios crímenes, no ha de pretender hacerse intercesor por las culpas ajenas. Por esto Dios mismo ordenó a Moisés: “Dile a Aarón: Ninguno en las familias de tu prosapia que tuviera algún defecto, ofrecerá los panes a su Dios ni ejercerá su ministerio”. Y añadeinmediatamente: “Si fuere ciego, si cojo, si de nariz chica, o enorme, o torcida, si de pie quebrado o mano manca, si corcovado, si legañoso, si tiene nube en el ojo, o sarna incurable, si algún empeine en el cuerpo, o fuere potroso” (Lv21, 17, 18).
Ante la dignidad del sacerdocio ministerial, no es exagerado afirmar que ningún ser humano está a la altura de tan grandes privilegios, puesto que se trata de laúnica ocupación que consiste en tomar a Dios con las manos y bajarlo del cielo para descargarlo sobre el Altar y ponerlo a disposición de la Iglesia como alimento espiritual que nutre el alma y el cuerpo. Por tanto el soporte humano del ministerio sacerdotal ha de estar dotado de trasparencia y dignidad, ya que es el prolongador del ministerio de Cristo en la tierra, al respecto la Pastores DaboVobis, afirma:
“Por tanto, los presbíteros son llamados a prolongar la presencia de Cristo, único y supremo Pastor, siguiendo su estilo de vida y siendo como una transparencia suya en medio del rebaño que les ha sido confiado.”
Este configurarse con Cristo, si bien es cierto que es la dulce responsabilidad de todos los bautizados, no es menos verdadero que los Pastores de la Iglesia están llamadosde manera especialísima a referenciar con su testimonio de vida todas las grandezas que elocuente y apasionadamente predican desde los pulpitos, pues es evidente que a diferencia de aquellos tiempos que mencioné al inicio, en los que la gente acudía al sacerdote para consultarlo y escucharlo, estamos más bien en la época en que las personas ni acuden a ellos ni quieren escucharlos, pero tampocolos pierden de vista y encaso de una eventual equivocación no dudan en criticarlos.
Así el testimonio de vida se convierte en la principal herramienta para mostrar a Cristo y su Evangelio en un mundo secularizado que le cuesta aceptar estructuras religiosas y teorías que no ven traducidas en la praxis cotidiana de quien las enseña, Juan Pablo II hablando de la misión lo expresa de la siguiente...
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