Los hacendados jesuitas en el siglo xviii

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LOS HACENDADOS JESUITAS EN EL SIGLO XVIII

Los gastos más importantes de las haciendas eran los correspondientes al pago del salario de sus trabajadores, y si una hacienda funcionaba de manera eficiente, el hacendado debía mantener a su fuerza de trabajo contenta y ocupada. Los jesuitas ponían mucha atención en la administración del trabajo. No se mostraban muy interesados en las innovaciones,y esto se debía al hecho de que en las Instrucciones indicaban de manera clara y precisa a los administradores que no se desviaran de las normas que imperaban en las zonas correspondientes.
El trabajo se dividía en dos categorías: sirvientes y gañanes (trabajadores temporales). Ambos eran asalariados. Mientras que a los primeros se les pagaba por mes y se els proporcionaban los alimentos, a lossegundos se les pagaba cada semana y no recibían alimentos. Los sirvientes predominaban en los estados del norte porque las ovejas y otro tipo de ganado requerían de cuidados durante todo el año, mientras que en las haciendas del sur, los gañanes se encargaban del grueso del trabajo porque las cosechas se levantaban por temporadas. Asimismo, el número total de trabajadores contratados al año eramuy superior a las necesidades reales de trabajo y, en específico, las haciendas de los jesuitas tenían una fuerza de trabajo aún más grande que la mayor parte de las otras haciendas.
Los trabajadores se agrupaban en dos tipos: los supervisores y los que realizaban las labores ordinarias. La línea divisoria del trabajo era de 6 pesos al mes, por lo que cualquier individuo que ganara más eracapataz, y en que ganaba menos era trabajador. El título más elevado era el administrador. El salario, en cierta medida, dependía de las capacidades comerciales de los trabajadores, lo que se advierte con toda claridad en el caso de los sobresalientes. Evidentemente, los salarios correspondían a los puestos que desempeñaban los individuos, pero el colegio reconocía los años de servicio y la capacidadpara otorgar aumentos.
También en otras categorías, algunos individuos ganaban más que otros. Las raciones de alimentos cambiaban en menor medida que los pagos efectuados con dinero, pero los jesuitas eran generosos en sus asignaciones. Por ejemplo, la ración mínima diaria establecida por la Corona en 1618 era de 4 cuartillos a la semana, y se elevó a 8 en 1769. Sin embargo, los jesuitas daban ala mayoría de sus sirvientes mucho más de lo que indicaba la ley. En el caso de las haciendas ganaderas, por lo general distribuían los salarios una o dos veces al año con motivo del “ajuste de cuentas”, pero esto no se hacía con mucha regularidad y se registran periodos más largos. En el ínterin de dichos ajustes, los trabajadores recibían mercancías y dinero cuando lo solicitaban, y estascantidades se anotaban en su cuenta. Si los trabajadores deseaban renunciar antes de que hubiera terminado el periodo posterior al pago, su cuenta se ajustaba en ese momento.
La actitud de los jesuitas en relación con el trabajo era paternalista. Las Instrucciones señalaban que el administrador debía considerarse a sí mismo como el padre de sus trabajadores, y los trabajadores enfermos, las viudas y losancianos recibían raciones de alimentos y una pequeña pensión. Los libros mostraban pocas compras registradas, lo que lo que sugiere que los trabajadores tenían suficiente comida y que no se consideraba necesario complementar sus raciones. La magnitud relativamente pequeña de las deudas de los trabajadores también pudiera ser un indicador de que, en términos de las necesidades básicas de laépoca, los salarios que recibían los trabajadores eran adecuados.
A finales del siglo XIX, las tiendas de raya cayeron en descrédito porque generalmente se asociaba con abusos en los precios y otro tipo de prácticas deshonestas que tenían como propósito la explotación de los campesinos hasta el último grado posible. En las haciendas, las tiendas de raya funcionaban en mayor medida para conveniencia...
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