Los heraldos negros, césar vallejo

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CESAR VALLEJO

Nació César Vallejo en 1892 en una aldea de los Andes peruanos. Estudió Letras y durante algún tiempo se dedicó a la enseñanza. Se estableció en París en 1923, ciudad en la que permaneció , salvo cortas estancias en España y Rusia, hasta su muerte. El rasgo fundamental de su obra -y también de su vida- es su gran sensibilidad frente al dolor. Altísimo poeta, su primer libro fueLos heraldos negros (1918), al que siguió Trilce (1922), obra revolucionaria y difícil, con asimilación y recreación propia de los postulados vanguardistas, donde abundan las alteraciones sintácticas y la invención de nuevos vocablos en una ruptura de toda lógica. Poemas humanos (1939) es su obra cumbre: el dolor humano -propio y ajeno- en un tono coloquial y solidario, pero sin concesiones enel rigor artístico, deriva en poemas de inusitada intensidad. En la misma línea España, aparta de mi este cáliz (1939), obra póstuma incorporada al libro anterior, fue escrita durante la guerra civil española, país al que Vallejo amó entrañablemente. "En marzo de 1938 César Vallejo fue hospitalizado en un hospital del Boulevard Arago. Estuvo agotado y con fiebre. Pruebas de sangre, análisis yradioscopías no condujeron a ningún diagnóstico. Las enfermedades de las cuales sufrió Vallejo eran desconocidas en la medicina. Una de ellas se llamó España, y la otra, una enfermedad muy vieja y muy venerable, contra la cual no había ningún remedio: el hambre. El Viernes Santo del año de 1938 Vallejo murió de hambre." (Hans Magnus Enzensberger, Vallejo: víctima de sus presentimientos, trad.Dietlinde Gerlach).

LOS HERALDOS NEGROS

Hay golpes en la vida, tan fuertes...Yo no sé!
Golpes como del oído de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!

Son pocos, pero son...Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y ellomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puertadel horno se nos quema.

Y el hombre...Pobre...pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!

Los heraldosnegros

CONSIDERANDO EN FRIO,
IMPARCIALMENTE...

Considerando en frío, imparcialmente,
que el hombre es triste, tose y, sin embargo,
se complace en su pecho colorado;
que lo único que hace es componerse
de días;
que es lóbrego mamífero y se peina...Considerando
que el hombre procede suavemente del trabajo
y repercute jefe, suena subordinado;
que el diagrama del tiempo
es constante diorama de sus medallas
y, a medio abrir, sus ojos estudiaron,
desde lejanos tiempos,
su forma famélica de masa...

Comprendiendo sinesfuerzo
que el hombre se queda, a veces, pensando,
como queriendo llorar,
y sujeto a tenderse como objeto,
se hace buen carpintero, suda, mata
y luego canta, almuerza, se abotona...

Examinando, en fin,
sus encontradas piezas, su retrete
su desesperación, al terminar su día atroz,...
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