Los hornos de hitler

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Los Hornos de Hitler
Olga Lengyel

Título Original: HITLER’S OVENS
Traductor: Andrés Ma. Mateo
1a. Edición, Noviembre de 1961
31a. Impresión, Junio de 1991DERECHOS RESERVADOS
Con la autorización de la autora.
ISBN 968-13-1010-1
EDITORIAL DIANA
RECONOCIMIENTOS 3
DEDICATORIA 4
8 Caballos... o 96 Hombres, Mujeres y Niños 5
La Llegada 37
La Barraca 2.6 45
Las Primeras Impresiones 48
La Llamada a Lista y Las Selecciones 55
El Campamento 59
Una Proposición en Auschwitz 63
Soy Condenada a Muerte 67
La Enfermería 70
Un Nuevo Motivo Para Vivir 76"Canadá" 83
El Depósito de Cadáveres 87
El "Ángel de la Muerte" Contra el "Gran Seleccionador" 92
"Organización" 96
Nacimientos Malditos 99
Algunos Detalles de la Vida Detrás de las Alambradas 102
Los Métodos y su Insensatez 110
Nuestras Vidas Privadas 122
Las Bestias de Auschwitz 127
La Resistencia 137
"¡París ha sido Liberado!" 144
Experimentos Científicos 149
Amor a la Sombra delCrematorio 155
En el Carro de la Muerte 161
En el Umbral de lo Desconocido 164
La Libertad 168
Todavía Tengo Fe 174
VOCABULARIO 178

RECONOCIMIENTOS

La autora agradece a Louis Zara su espléndida cooperación y sugestiones constructivas, así como la ayuda valiosísima que le prestaron Isidore Lipschutz, el Profesor Emile Lengyel, de la Universidad de Nueva York, Charles Eube, Osear Ray.
Miagradecimiento también a N. Adorjan, licenciado Paul Salmón, doctor Eric Legman, Mme. Steier, Ladislas Gara, Clifford Coch, Paul P. Weiss, al doctor Andrés M. Mateo por su gran ayuda y al señor José Luis Ramírez Jr. por su compren­sión y valiosa cooperación.
Deseo expresar mi agradecimiento a los Editores franceses, americanos, ingleses y mexicanos, así como al personal bajo sus órdenes que consus valiosas sugestiones han hecho posible la publicación de este libro en sus países respectivos.
DEDICATORIA

"Dedico este libro a la memoria de mis padres, de mi esposo e hijos, y a mis congéneres de todas las nacionalidades y credos; así como a la inocente población civil europea que sufrió la matanza de millones de seres asesinados por los alemanes du­rante la Segunda Guerra Mundial.También dedico este libro a los héroes de guerra que ofren­daron su vida para evitar la consumación del sueño de los ale­manes: Aniquilar a todas las naciones y crear un mundo habi­tado únicamente por alemanes, bajo la protección de Wotan1 su terrible dios pagano.

CAPÍTULO I
8 Caballos... o 96 Hombres, Mujeres y Niños

¡Mea culpa, fue por culpa mía, mea máxima culpa! No puedo acallar miremordimiento por ser, en parte, responsable de la muerte de mis padres y de mis dos hijos. El mundo com­prende que no tenía por qué saberlo, pero en el fondo de mi corazón persiste el sentimiento terrible de que pudiera haberlos salvado, de que acaso me hubiese sido posible.
Corría el año 1944, casi cinco después de que Hitler in­vadió Polonia. La Gestapo lo gobernaba todo, y Alemania se estaba refocilandocon el botín del continente, porque dos ter­cios de Europa habían quedado bajo las garras del Tercer Reich. Vivíamos en Cluj2, ciudad de 100,000 habitantes, que era la ca­pital de Transilvania. Había pertenecido antes a Rumania, pero el Laudo de Viena, de 1940, la había anexado a Hungría, otra de las naciones satélites del Nuevo Orden. Los alemanes eran los amos, y aunque apenas era posibleabrigar esperanza ninguna, no sentíamos, si no rezábamos porque el día de la justicia no se retrasase. Entre tanto, procurábamos apaciguar nuestros temores y seguir realizando nuestros quehaceres dia­rios, evitando, en lo posible, todo contacto con ellos. Sabíamos que estábamos a merced de hombres sin entrañas —y de mu­jeres también, como más tarde pudimos comprobar—, pero nadie logró convencernos...
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