Ojos perro azul

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 108 (26809 palabras )
  • Descarga(s) : 9
  • Publicado : 20 de abril de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
OJOS DE PERRO AZUL
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

EDITORIAL SUDAMERICANA BUENOS AIRES PRIMERA EDICIÓN Marzo de 1974

IMPRESO EN LA ARGENTINA Queda hecho el depósito que previene la ley 11.723. © 1974, Editorial Sudamericana S.A.® Humberto I 531, Buenos Aires. www.edsudamericana.com.ar ISBN 950-07-0088-3 © 1947, 1955 Gabriel García Márquez

Indice

La terceraresignación.....................................................5 La otra costilla de la muerte...........................................10 Eva está dentro de su gato............................................15 Amargura para tres sonámbulos.....................................21 Diálogo del espejo........................................................23 Ojos de perroazul........................................................27 La mujer que llegaba a las seis.......................................31 Nabo, el negro que hizo esperar a los ángeles..................38 Alguien desordena estas rosas.......................................43 La noche de los alcaravanes...........................................45

La tercera resignación

Allí estaba otra vez ese ruido. Aquel ruido frío, cortante, vertical, que ya tantoconocía pero que ahora se le presentaba agudo y doloroso, como si de un día a otro se hubiera desacostumbrado a él. Le giraba dentro del cráneo vacío, sordo y punzante. Un panal se había levantado en las cuatro paredes de su calavera. Se agrandaba cada vez más en espirales sucesivas, y le golpeaba por dentro haciendo vibrar su tallo de vértebras con una vibración destemplada, desentonada, con elritmo seguro de su cuerpo. Algo se había desadaptado en su estructura material de hombre firme; algo que las otras veces había funcionado normalmente y que ahora le estaba martillando la cabeza por dentro con un golpe seco y duro dado por unos huesos de mano descarnada, esquelética, y le hacía recordar todas las sensaciones amargas de la vida. Tuvo el impulso animal de cerrar los puños y apretarsela sien brotada de arterias azules, moradas, con la firme presión de su dolor desesperado. Hubiera querido localizar entre las palmas de sus dos manos sensitivas el ruido que le estaba taladrando el momento con su aguda punta de diamante. Un gesto de gato doméstico contrajo sus músculos cuando lo imaginó perseguido por los rincones atormentados de su cabeza caliente, desgarrada por la fiebre. Yaiba a alcanzarlo. No. El ruido tenía la piel resbaladiza, intangible casi. Pero él estaba dispuesto a alcanzarlo con su estrategia bien aprendida y apretarlo larga y definitivamente con toda la fuerza de su desesperación. No permitiría que penetrara otra vez por su oído; que saliera por su boca, por cada uno de sus poros o por sus ojos que se desorbitarían a su paso y se quedarían ciegos mirando lahuida del ruido desde el fondo de su desgarrada oscuridad. No permitiría que le estrujara más sus cristales molidos, sus estrellas de hielo, contra las paredes interiores del cráneo. Así era el ruido aquel: interminable como el golpear de la cabeza de un niño contra un muro de concreto. Como todos los golpes duros dados contra las cosas firmes de la naturaleza. Pero ya no le atormentaría más sipudiera cercarlo, aislarlo. Ir cortando contra su propia sombra la figura variable. Y agarrarlo. Apretarlo ahora sí definitivamente, arrojarlo con todas sus fuerzas contra el pavimento y pisotearlo con ferocidad hasta cuando ya no pudiera moverse verdaderamente, hasta cuando pudiera decir, jadeante, que había dado muerte al ruido que lo atormentaba, que lo enloquecía y que ahora estaba tirado en elsuelo como cualquier cosa común convertido en un muerto integral. Pero le era imposible apretarse las sienes. Sus brazos se habían reducido y eran ahora los brazos de un enano; unos brazos pequeños, regordetes, adiposos. Trató de sacudir la cabeza. La sacudió. El ruido apareció entonces con mayor fuerza dentro del cráneo que se había endurecido, agrandado y que se sentía atraído con mayor...
tracking img