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El siguiente texto es un extracto del Libro Svmma Daemoniaca escrito por D. José Antonio Fortea, sacerdote católico y exorcista. En él, se relata un caso real de exorcismo que se está llevando a cabo en la diócesis de Alcalá de Henares. Aquellos que quieran información adicional, pueden encontrarla en la web: http://www.fortea.us
Nota del autor del .pdf

EL EXORCISMO DE MARTA

El Padre JoséAntonio Fortea, exorcista católico

El caso siguiente fue dado por Dios a los hombres como un signo de alerta ante las artimañas del diablo. Tal como se explica en el mismo exorcismo, esta posesión tan larga constituye una llamada de atención a los hombres sobre la batalla que todos los días se desarrolla en el mundo espiritual entre ángeles y demonios en su constante lucha por las almashumanas. Es por consiguiente un caso-signo que Dios ha concedido a la humanidad para que tome conciencia de la posibilidad de quedar infectado por estos espíritus malignos que sólo buscan la condenación del mayor número de almas posibles. Lo publicamos sin ánimo de lucro para contribuir a la concienciación tanto de creyentes como de no creyentes. Para clarificar cualquier duda pueden contactarnos en estecorreo: exorcismo@wanadoo.es El caso de Marta apareció publicado en agosto del año 2004 en el tratado Svmma Daemoniaca del exorcista José Antonio Fortea. Por su extraordinario interés consideramos imprescindible divulgarlo por todos los medios posibles a fin de que se cumpla el propósito que Dios deseó para este caso, es decir, que sirva para la concienciación de los hombres sobre el fenómeno delos espíritus demoníacos.

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Un caso real de posesión demoníaca

Parroquia de Nuestra Señora de Zulema, Alcalá de Henares

El extraño caso que aquí se cuenta, resulta extraño incluso para mí mismo. Y si me fue resultando menos extraño fue porque se fue desplegando paulatinamente. No hace falta decir que de todo lo que se cuenta en estas líneas fui testigo ocular. Dentro de un siglo odos, sin duda algún investigador tratará de teorizar acerca de lo que verdaderamente pasó. Pero yo sé lo que realmente sucedió. Los sucesos están frescos, demasiados testigos siguen vivos. Ahora, todavía, no caben las teorías que desdigan lo que aquí se dice, pues los testimonios son demasiado numerosos. Los hechos, de momento, no dejan lugar a teorías oscuras. La luz que nos ha cegado todavía disipala oscuridad de esas teorías, la oscuridad de esas explicaciones que en el futuro negarán lo que aquí se cuenta. Pero yo estuve allí, y cuento lo que vi. Todo lo que voy a contar en esta historia como sacerdote puedo asegurar que es verdad, todos los nombres son reales. Y cada vez que se da un nombre, se ofrecen datos adjuntos para poder comprobar que son personas reales a las que se les puedeconsultar. No obstante, un sólo nombre es ficticio, el de la posesa, a la que se le adjudica el nombre ficticio de Marta. Conocedor como soy de los verdaderos nombres de la posesa y su madre, callaré sus identidades. Después de un año viéndonos semanalmente, no sólo los nombres, apellidos, trabajo, lugar de residencia y teléfonos, sino toda su vida era conocida por mí, porque ya entraron a formarparte de mi vida. Aquellos que viven una tragedia como un naufragio o una guerra y pasan meses juntos establecen vínculos y lazos que permanecen para toda la vida, así también las muchas cosas que vivimos durante más de un año, los muchos sufrimientos, llantos, risas y alegrías han hecho que aquella madre e hija formen ya parte de mi familia.

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En el año 2001 yo vivía mi tranquila vida comopárroco de una deliciosa parroquia sin saber que una perfecta desconocida llamada Marta y que estaba luchando por su vida en un hospital, me iba a cambiar la vida. Vivía lejos de mí, en otra provincia, nunca nos habíamos conocido, y, sin embargo, nuestras vidas se iban a entrelazar de un modo inextricable. Los médicos comentaban la extraña enfermedad que padecía aquella universitaria vigilada 24...
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