Parafrasis constructiva del capitan montoya

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  • Publicado : 25 de enero de 2012
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El Capitán Montoya
Se encuentra el capitán de pie en el centro de una iglesia, no entiende lo que ve ni sabe que es lo que está ocurriendo. Observa el templo enlutado con son sombrío terciopelo, un ataúd levantado en el centro y alrededor mucha gente haciendo duelo. Se ven enredados los adornos del escudo en el paño del sepulcro, a la luz de los candelabros también se mira un muerto en sutumba; los religiosos en coro oran muy tristes en su funeral, y le iluminan con sus cirios su uniforme de oro.
La gente que se encuentra rodeando el sepulcro se ve que es noble por su vestimenta, al descender a su sepulcro el que ha fallecido, parece que dejó tristeza entre aquellos que lo rodean.
En el lugar hay música triste y cantos litúrgicos, al mismo tiempo hacen oraciones y rocían aguabendita al difunto acompañado con mirras y resinas aromáticas despidiendo su espíritu.
Pero aquellas oraciones y versículos de rezo llevan excomunión y maldiciones, ocasionalmente son sus compases profundos, fatales, espantosos, sollozando enigmática y oscuras frases, pero se escuchan otras suplicas en tono pausado, ronco y duro que estremecen los huesos del miedo.
Algunas otras parecen aullidosdiscordes, exasperados gemidos de condenados que salen de los avernos, otros murmullos se escuchan como tormentas o como los aterradores lamentos de los ejércitos que luchan; y siempre son los mismos cantos que se elevan, los versículos del rezo y los conjuros religiosos contra el mal.
Don Cesar se encuentra atónito por la escena extraña y espantosa que acaba de ver, entre el revuelto se dirige auna persona que se encuentra cerca de él en ese momento:
-¿sabes quién es el muerto al que le están rezando?
Le respondió: - El capitán Montoya. ¿Lo conoces?
Don Cesar se quedo callado por la sorpresa al escuchar tal cosa, mas no lo tomó tan mal, pues pensó que lo había engañado.
Siguió su camino y al cruzar la capilla vio que estaban preparando un sepulcro entre varios que habían vacios.
Elcapitán se acercó a una de las personas que se encontraba ahí de luto, que parecía que era el que dirigía el trabajo, y le pregunto:
-¿a quién van a sepultar?
El señor le contesto: - Al Capitán Montoya.
Se puso pálido don Cesar, pero su calma regresó cuando vio que el señor se estaba riendo.
Lo vio de arriba abajo mas sin embargo no lo reconoció, lo volvió a ver y siguió sin reconocerlo, nisiquiera recordó q alguna vez le hubiera visto la cara, ni imagino que la hubiera hallado tan repugnante alguna vez; encontró en su rostro aterradora repugnancia, que para no volverla a ver otra vez dejó caviloso el sitio.
Se fue a otro sitio diciendo:
-¡Ese hombre estremece!, parece que lo acaban de sacar de aquel sepulcro.
Se puso a ver a todas las personas que se encontraban en ese lugar,pero no reconocía a nadie, por eso estaba muy confundido. Todos tenían sus caras descoloridas y secas, además de ser antiguas y raras.
Estaba cansado, de repente llegó un noble varón que estaba rezando con un cirio. Me le acerque con miedo y le pregunte:
-¿Quién es el muerto?
Y me contesto: -Montoya
Entonces impulsado por la duda que tenía decidido fue a ver quién era el muerto, se trepasepulcro, destapa la caja, agarra la mortaja y se ve a él mismo en ella. Vio y volvió a ver, toco con interés profundo y detallado, y al fin concentrado dijo:
-cielos santos ¿y quién soy yo?
Observo la visión espantosa una y otra vez y solo se veía a sí mismo en aquel féretro, era aquel su mismo entierro, no le quedaba duda era aquel su mismo cadáver.
Cierra los ojos para ver si cuando los abra lailusión desaparece y solo fue obra de su imaginación.
Toma su cuerpo, lo agita anhelando que fuera una mascar puesta en otra persona que se le parezca. Ve muchas veces el cadáver, piensa que es un sueño y se sacude para ver si se despierta.
Observa la parte superior de la puerta, ven que despiden el duelo de duelos llenos de dolor don Fandrique y doña Diana que arrastran luto por él.
Baja y...
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