Poema el seminarista de los ojos negros

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 2 (486 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 17 de mayo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
El seminarista de los ojos negros
 
Desde la ventana de un casucho viejo
abierto en verano, cerrado en invierno
por vidrios verdosos y plomos espesos,
una salmantina de rubio cabello.
yojos que parecen pedazos de cielo,
mientras la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.
 
Baja la cabeza, sin erguir el cuerpo,marchan en dos filas pausados y austeros
sin más nota alegre sobre el traje negro
que la beca roja que ciñe su cuello
y que por la espalda casi roza el suelo,
 
Un seminarista entre todos ellos,marcha siempre erguido, con aire resuelto.
La negra sotana dibuja su cuerpo
gallardo y airoso, flexible y esbelto.
El solo, a hurtadillas, y con el recelo
de que sus miradas observan losclérigos,
desde que en la calle vislumbra a lo lejos
a la salmantina de rubio cabello.
La mira muy fijo. con mirar intenso.
y siempre que pasa él deja el recuerdo
de aquella mirada de sus ojosnegros.
 
Monótono y tardo va pasando el tiempo
y muere el estío y el otoño luego;
y vienen las tardes plomizas de invierno.
Desde la ventana del casucho viejo.
siempre sola y triste,rezando y cosiendo.
una salmantina de rubio cabello
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo
Pero no ve a todos, ve solo a uno de ellos.
el seminarista de los ojosnegros.
 
Cada vez que pasa gallardo y esbelto,
observa la niña que pide aquel cuerpo
En vez de sotana sus dulces arreos.
 
Cuando en ella fija sus ojos abiertos
con vivas y audaces miradasde fuego.
parece decirla -¡Te quiero', ¡te quiero!
¡Yo no he de ser cura! ¡Yo no puedo serio!
Si yo no soy tuyo. me muero, me muero!
¡A la niña entonces se le oprime el pecho,
la laborsuspende, y olvida los rezos.
y ya vive solo en su pensamiento
el seminarista de los ojos negros.
 
En una lluviosa mañana de invierno
la niña que alegre saltaba del lecho.
oyó tristes...
tracking img