Politicca

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 35 (8658 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 20 de junio de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
Marco teórico.
La nueva era de las desigualdades
Capítulo I. LOS DOS PADECIMIENTOS
1. LA SOCIEDAD OPACA

Los dos discursos

Hay en la sociedad dos maneras profundamente diferentes de hablar de la sociedad: celebrar la buena salud relativa de la economía, o deplorar el ensanchamiento de la fractura social.
De allí surge el desfase permanente entre indicadores económicos “globalmentepositivos” sobre el estado de la economía, y el discurso que un país se dirige a sí mismo.
No importa tanto los promedios de ingresos como su dispersión y distribución.
Esta coexistencia de dos discursos contradictorios pero igualmente ciertos, es en sí misma el síntoma de una profundización de las desigualdades.

El retorno ambiguo de la sociedad

Pero, a la inversa, no basta con hablarglobalmente de “la” fractura social para comprender los nuevos mecanismos de las tensiones que estructuran nuestra sociedad. La cuestión social está ahora, por cierto, en el centro de las preocupaciones.
Lo que está en juego es más grave. La cuestión social se aborda con demasiada frecuencia en unos términos que conjugan tres perversiones de la política y los buenos sentimientos, el gusto porla política espectáculo y la simplificación de los problemas.

La política y los buenos sentimientos

En primer lugar, el retorno de lo social se acompaña hoy por una confusión perversa de la política y los buenos sentimientos.
El problema ya no es juzgar acciones y evaluar prácticas, sino escapar a lo que manifestaría como la suprema infamia: la indiferencia.
Eldesarrollo de la ideología humanitaria sobre las ruinas de la política tradicional corresponde al mismo movimiento.
Es preciso afirmarlo con vigor: la compasión no puede servir como política. Es una manera piadosa de erigir la impotencia en valor moral.

El gusto por la política espectáculo

En la actualidad la manera como retorna lo social atestigua incluso lo que podría llamarse un“voluntarismo espectáculo”, que sería imposible confundir con expresión de una verdadera voluntad de cambio. Todo sucede si lo esencial fuera proclamar la propia generosidad y dar muestra de buena voluntad.
Es un reformismo que en materia de solidaridad no cuesta nada: los que pagan siguen siendo los otros. Se asiste entonces a una perversión de la noción de voluntad política: la voluntad se degrada enuna mera “buena voluntad”.

El nuevo maniqueísmo

Pero tal vez sea sobre todo la simplificación de los problemas lo que constituye hoy en día un obstáculo a la compresión de las mutaciones que atraviesa la sociedad.
La lucha contra la exclusión polarizó la atención, movilizó las energías, impuso la compasión.
Puede decirse incluso que nuestra comprensión de la sociedad se vehoy sesgada por la polarización de todas las atenciones sobre los fenómenos de exclusión. Aun cuando esta constituye el principal fenómeno social de nuestro tiempo, al cual conviene atacar prioritariamente, no agota la cuestión social.
La especie de maniqueísmo que se impuso en los discursos es a menudo una manera de quedarse en la superficie de las cosas al mismo tiempo que se proclama unradicalismo de fachada. La exclusión es el resultado de un proceso, no de un estado social dado.

El crecimiento de la opacidad social
En la actualidad, esas diferencias se deshicieron poco a poco. Esta pérdida de fuerza de las identidades colectivas se traduce en la sensación de una mayor opacidad social.
La realidad pasara a través de mallas muy apretadas de las cifras producidas por lasdiversas instituciones estadísticas. De allí surge, la tendencia a reducir la cuestión social al único fenómeno que se presenta como masivo y evidente: el crecimiento de la exclusión.
Con un número de cada vez mayor de informes puntuales, la sociedad aparece menos legible en su conjunto.
Seguimos viviendo, sin dudas en una sociedad muy diferenciadas: las desigualdades, aunque no tengan la...
tracking img