Reina

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 13 (3039 palabras )
  • Descarga(s) : 7
  • Publicado : 26 de marzo de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
La Reina. El viento Distante. José Emilio Pacheco.


 

Oh reina, rencorosa y enlutada...
Porfirio Barba Jacob            
 
 
     Adelina apartó el rizador de pestañas y comenzó a aplicarse el rímel. Una línea de sudor manchó su frente. La enjugó con un clínex y volvió a extender el maquillaje. Eran las diez de la mañana. Todo lo impregnaba el calor. Un organillero tocaba el vals Sobrelas olas. Lo silenció el estruendo de un carro de sonido en que vibraban voces incomprensibles. Adelina se levantó del tocador, abrió el ropero y escogió un vestido floreado. La crinolina ya no se usaba pero, según la modista, no había mejor recurso para ocultar un cuerpo como el suyo.
 
     Se contempló indulgente en le espejo. Atravesó el patio interior entre las macetas y los bates de beisbol,las manoplas y gorras que Óscar había dejado como para estorbarle su camino. Entró en el cuarto de baño y subió a la balanza. Se descalzó, incrédula. Pisó de nuevo la cubierta de hule. Se desnudó y probó por tercera vez. La balanza marcaba ochenta kilos. Debía estar descompuesta: era el mismo peso registrado una semana atrás al iniciar la dieta y ejercicio.
 
     Regresó por el patio que era másbien un pozo de luz con vidrios Traslúcidos. Un día, como predijo Óscar, el piso iba a desplomarse si ella no adelgazaba. Se imaginó cayendo en la tienda de ropa. Los turcos, inquilinos de su padre, la detestaban. Cómo iban a reírse Aziyadé y Nadir al encontrarla sepultada bajo metros y metros de popelina.
 
     Al llegar al comedor vio como por vez primera los lánguidos retratos familiares:Adelina a los seis meses, triunfadora en el concurso: "El bebé más robusto de Veracruz". A los nueve años, en el teatro Clavijero, declamando "Madre o mamá" de Juan de Dios Peza. Óscar, recién nacido, flotante en un moisés enorme, herencia de su hermana. Óscar, el año pasado, pítcher en la Liga Infantil del Golfo. Sus padres el día de la boda, él aún con uniforme de cadete. Guillermo en la proa delDurango, ya con insignias de capitán. Él mismo en el acto de estrechar la mano del señorpresidente en el curso de unas maniobras entre el castillo de San Juan de Ulúa y la Isla de Sacrificios. Hortensia al fondo, con sombrilla, tan ufana de su marido y tan cohibida por hallarse junto a la esposa del gobernador y la diputada Goicoechea. Adelina, en la fiesta de quince años, bailando con su padre elvals Fascinación. Qúe día. Mejor ni acordarse. Quién la mandó invitar a las Osorio. Y el chambelán que no llegó al Casino: antes que hacer el ridículo valsando con Adelina, prefirió arriesgar su carrera y exponerse a la hostilidad de Guillermo, su implacable instructor en la Heroica Escuela Naval.
 
     -Qué triste es todo -se oyó decirse-. Ya estoy hablando sola. Es por no desayunarme-. Fue a lacocina. Se preparó en la licuadora un batido de plátanos y leche consensada. Mientras lo saboreaba hojeó Huracán de amor. No había visto ese número de "La Novela Semanal", olvidado por su madre junto a la estufa.
 
     -Hortensia es tan envidiosa... ¿Por qué me seguirá escondiendo sus historietas y sus revistas como si yo fuera todavía una niñita?

     "No hay más ley que nuestro deseo", afirmabaun personaje en Huracán de amor. Adelina se inquietó ante el torso desnudo del hombre que aparecía en el dibujo. Pero nada comparable a cuando halló en el portafolios de su padre Corrupción en el internado para señoritas y Las tres noches de Lisette. Si Hortensia -o peor: Guillermo- la hubieran sorprendido...

     Regresó al baño. En vez de cepillarse los dientes se enjuegó con Listerine y sefrotó los incisivos con la toalla. Cuando iba hacia su cuarto sonó el teléfono.

     - Gorda...
     -¿Qué quieres, pinche enano maldito?
     -Cálmate, gorda, es un recado de our father. ¿Por qué amaneciste tan furiosa, Adelina? Debes de haber subido otros cien kilos.
     -Qué te importa, idiota, imbécil. Ya dime lo que vas a decirme. Tengo prisa
     -¿Prisa? Sí, claro: vas a desfilar como...
tracking img