Resumen De Los Dragones Del Eden

Veamos aquí algunos textos de Los dragones del Edén, otro de los magníficos libros escritos por Carl Sagan. En éste nos habla de la evolución sufrida por nuestro cerebro, así como de los comportamientos sociales y éticos que hemos ido adquiriendo los humanos a lo largo de nuestra evolución e historia.Dionís T.C.
Casi todos los organismos terrestres actúan en buena medida conforme al legadogenético de que son portadores y que ha sido "previamente transmitido" al sistema nervioso del individuo siendo la información extra genética recogida en el curso de su vida un factor secundario.
 
   Sin embargo, en el caso del hombre y de los demás mamíferos sucede exactamente lo contrario. Sin desconocer el notable influjo del legado genético en nuestro comportamiento, nuestros cerebros ofrecenmuchísimas más oportunidades de establecer nuevos modelos de conducta y nuevas pautas culturales en cortos periodos de tiempo que en cualquier otro ser vivo.
 Pero el libro de la vida es muy pródigo y, así, una molécula de ADN cromosómico del hombre está integrada por unos cinco mil millones de partes de nucleótidos. Las instrucciones genéticas de los restantes taxones terrestres están escritas enel mismo lenguaje y con el mismo código. Es evidente, pues, que este lenguaje genético común constituye un indicio de que todos los organismos de la Tierra tienen un solo antecesor, de que en el planeta se produjo una única manifestación de vida hace aproximadamente cuatro mil millones de años.
Quisiera hablar sin reticencias acerca de las repercusiones que tiene en el plano social la aseveraciónde que el cerebro del reptil influye en los actos del hombre. Si la conducta burocrática está esencialmente regulada por el complejo R, ¿significa esto que no hay esperanza para el futuro humano? En el hombre, el neocórtex representa alrededor del 85 por 100 del cerebro, lo que refleja en cierta medida su importancia comparado con el cerebro posterior, el complejo R y el sistema límbico. Tanto laneuroanatomía, como la historia política y la propia introspección ofrecen pruebas de que el ser humano es perfectamente capaz de resistir el apremio de ceder a los impulsos emanados del cerebro del reptil. Es impensable, por ejemplo, que el complejo R pudiera registrar, y mucho menos concebir, la Declaración de los Derechos Humanos contenida en la Constitución norteamericana. Es precisamentenuestra adaptabilidad y largo proceso de maduración lo que impide que aceptemos servilmente las pautas de conducta genéticamente programadas de que somos portadores, y ello de forma más manifiesta que en las restantes especies. Pero si bien el cerebro trino constituye un buen modelo del comportamiento del hombre, no podemos ignorar el componente reptílico de la naturaleza humana, sobretodo en lo queatañe a los actos rituales y jerárquicos.
Muchas facetas del comportamiento de los animales tienden a refrendar la noción de que las emociones intensas son básicamente privativas de los mamíferos y en menor grado de las aves. Las similitudes de las reacciones emotivas de los animales domésticos y las del hombre me parecen obvias. Es de sobras conocida la notoria tristeza que invade a las hembrasde muchos mamíferos cuando se les arrebatan las crías. Uno se pregunta por la intensidad de estas emociones. ¿Acaso los caballos albergan a veces sentimientos de fervor patriótico? ¿Experimentan los perros hacia el hombre un cierto arrobo parecido al éxtasis religioso?¿Qué otra  clase de intensas y recónditas emociones albergan los animales que no comunican con nosotros?
Quizá la muestra máspalpable y curiosa de la importancia que reviste este fiar al hallazgo de la hembra al sentido olfativo con fines de propagación de la especie nos lo proporciona un escarabajo que vive en Sudáfrica, el cual, durante el invierno se guarece en un hueco excavado en el suelo. Con la llegada de la primavera se caldea la tierra y emergen los insectos. Pero lo curioso es que los escarabajos machos asoman,...
tracking img