Sintesis de la obra medea de euripides

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  • Publicado : 25 de marzo de 2010
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Medea de Eurípides

En el prólogo la nodriza expone la situación: Medea, llegada a Corinto con ]asón después de haberle ayudado a conquistar el vellocino de oro y haber matado, por su amor, a su propio padre y hermano, se encuentra ahora gravemente afligida y ofendida porque Jasón, olvidando sus juramentos, está por contraer nuevas nupcias con la hija del rey Creonte; y en su corazón exasperadomedita sin duda alguna venganza terrible.
EL pedagogo de los hijos nacidos de Jasón y Medea agrega por su parte haber oído decir que Creonte tiene la intención de expulsar de Corinto a los pequeños inocentes, lo que exacerba el furor de Medea.
Sin embargo, cuando el propio Creonte viene a comunicarle su decreto, Medea, que ha concebido ya un cruel plan de venganza, trata de obtener con palabrasserviles y simuladoras que puedan los niños permanecer un día más en Corinto, a lo que Creonte accede, no obstante sentir un oscuro temor.
Medea revela a las mujeres del coro su íntima sed de venganza: matará no sólo al traidor, sino también a la nueva esposa y a su padre; sólo es incierta todavía la forma de hacerlo.
Para exaspe¬rarla en mayor grado llega Jasón, con quien tiene un ásperoaltercado. Pero he aquí que se presenta en Corinto el rey de Atenas, Egeo, de regreso de Delfos a donde fue a interrogar al oráculo sobre la causa de la esterilidad que lo aflige. Medea, prometiéndole remedio a su mal, le solicita hospitalidad, y Egeo se compromete con solemne juramento a darle en Atenas asilo inviolable, cuando se disponga a salir de Corinto.
Segura así de un futuro refugio, Medeapuede llevar a cabo su plan. Llega un esclavo de la casa de Creonte: la esposa ignorante, aceptado el regalo fatal, desfallece de repente y cae a tierra; el vestido se adhiere a las carnes y la consume, mientras de la corona se eleva una llama que la desgraciada reaviva aun más al tratar en vano de defenderse de ella.
Acude entonces el padre y se arroja sobre el cuerpo atormentado de la hija, yqueda pegado y consumido también él por el maleficio.
Queda aún cumplir la última venganza con Jasón: desde los aposentos se oyen los gritos de los niños que la madre mata con sus propias manos. Jasón, que llega para castigar a Medea, contempla la revelación del último y atroz delito; pero Medea se eleva volando al cielo sobre el mágico carro del sol, llevando consigo los cuerpos de los hijos aquienes ella misma dará sepultura.
La tragedia está enteramente dominada por Medea, una de las más grandes figuras del arte de Eurípides y de la poesía de todos los tiempos. Criatura de pasiones y de instintos que consideraríamos inhumanos si no fuese ella tan intensa e íntimamente mujer, casi una fuerza de la naturaleza en su estado esencial, a la que la razón sirve sólo para hacerla consciente desu ferocidad, sin poder imponer ningún freno al espíritu indomable. Ya antes, ena¬morada de Jasón, no dudó en matar a su padre y hermano por su causa. Sus propios hijos le son queridos no porque ella los ha parido, sino por ser el fruto y garantía del amor de Jasón. _
Ahora, esta naturaleza salvaje se ve amenazada en algo que es
más que el amor, en su propia vida. Lo que la trastorna no son loscelos, con todo lo furiosos que son, sino el instinto de conservación; por ello no se mata ella ni mata a Jasón, sino que elimina todo lo que representa un obstáculo entre ellos. Y llega al último delito y el más atroz cuando condena a sus hijos, hechos por ella inconscientes instrumentos de venganza, pues los mata con¬cretamente para herir a Jasón de la manera más refinada y más cruel.
Eurípideslogra así un pleno éxito en su difícil empresa de motivar psicológicamente a una mujer que es la antítesis de
la razón; de justificar, poéticamente, los datos de una leyenda contradictoria e inamovible, llevándola precisamente al colmo del horror, a la aniquilación de sus propios hijos, lo que, al parecer, fue invención del poeta.
Resulta extraña por cierto, en la Atenas escéptica y sofista...