Sociedades universales

Introducción.

La complejidad de la materia fiscal origina que todas aquellas personas que en atención a sus funciones dentro de una empresa, o bien en su formación profesional, se enfrentan a un mayor número de interrogantes en cuanto a su correcto cumplimiento de sus obligaciones formales respecto de las contribuciones federales, principalmente que dichas obligaciones las debe de cumplir lasociedad ya sea en materia mercantil o civil y la asociación civil, ya que para efectos de la Ley Impuesto Sobre la Renta, una sociedad o asociación civil será contribuyente o no de dicho impuesto, dependiendo del objeto social que se le constituya. Así que en la presente tesina, pretendo dar un panorama sobre las figuras que nos ocupan es decir, sus lineamientos para efectos de constituirse comotales. Lo anterior con la intención de que las personas que manejen o pretendan constituir una sociedad o asociación civil, puedan tener los elementos necesarios para su creación.

CAPÍTULO I

ANTECEDENTES DE LAS SOCIEDADES.

1. Antecedentes históricos.
En una sociedad suficientemente resulta, la regla del derecho (la obligatoria) siempre sigue al fenómeno social cuya organización busca,si no al revés. Sería inútil la creación de una Ley que no tenga como fin la solución de un problema, o su previsión. Pero para que la Ley consiga su objetivo es necesario primero el problema o el fenómeno social se esteriotipe, es decir, que adquiera tal repetición, persistencia penetración social y consolidación formal para que sus orígenes, repercusiones características y tipología generalpuedan ser realmente conocidas y apreciadas por el legislador o por la autoridad pública encargada de solucionarlo para garantizarlo idóneamente de acuerdo con los intereses de grupo.
La estereotipación del comercio se presenta, históricamente, en el momento anterior de los movimientos y adelantos que, en conjunto, dan nombre al Renacimiento, que es la época en donde se origina nuestra realidadactual. Existiendo como una actividad típica por la repetición de sus elementos persistentes, el comercio estaba ya listo para ser organizado por la autoridad pública; pero la decisión, en extremo delicada, de que la autoridad y como lo debía hacerlo quedo insoluta para el gobernante, en virtud de los motivos que entramos a tratar.
Al concluir el Medievo, en los asuntos sociales casi todo era nuevo,casi todo estaba en formación o en transformación; incluidas la estructura del Estado y la forma de gobernar. Muy pocas actividades continuaron de la misma forma que antaño y, consecuentemente, en pocas se tenía experiencia; una de ellas era el comercio. Entonces, la realidad imperante consistía, por una parte, que los gobiernos, no obstante de tener interés público en ello, careciendo de laexperiencia y los conocimientos para diseñar un derecho propio, especializado por la actividad, con posibilidades de aplicarse exitosamente; y por otra, que el comercio había venido siendo organizado , con altísima eficiencia, por los propios comerciantes. En tales condiciones, la participación del Estado es la normatividad del comercio no pudo ser otra que la resumirse a reconocer la existencia de laslegis mercatorias; normas que provenían de la lógica pura, del sentido común, del equilibrio severo de la partida doble y de cientos de años de tortuosas experiencias, que las convierten en normas de hechura impecable y, por tanto, de una importancia insoslayable para el gobernante, aun como fuente histórica o de inspiración.
En cierta medida, y a pesar del nivel de perfección alcanzado en suforma de gobernar para el Estado moderno, aquella realidad todavía permanece en la actualidad (y debía permanecer). En efecto, no deberá pensarse, que el seguro, las sociedades mercantiles, etcétera son producto de la iniciativa o de la incentiva del legislador; al contrario, ellas provienen de la imaginación de un comerciante; imaginación que como veremos no solo debiera ser respetada sino incluso...
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