Tiernamada

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Dr. Ricardo Pérez Hernández

(México D.F., México, 15 de Agosto de 1977)

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«¿Qué hay más allá de este aqui?»
(“Los deleites del Más Allá”)
LA MARAVILLOSA BIENAVENTURANZA CRISTIANA: LA VISIÓN BEATÍFICA, LA DELICIOSA POSESIÓN DEL AMOR DIVINO, EL GOZO CON LA ALABANZA, LA SOBREVIVENCIA SIN FIN DE TODO, LA ETERNIDAD DE TODAS LAS COSAS, EL INEFABLE AMOR UNIVERSAL, GOZOS INIMAGINABLES... SINNADA DE PANTEÍSMO, NIRVANA O CIELOS MAHOMETANOS LA TEORÍA DE LA RELATIVIDAD A LA LUZ DE LA RELIGIÓN

Nota de presentación
Doy gracias a Dios por su maravillosa Providencia, que ha tenido a bien que llegara hasta mí este modesto pero precioso librito. Su Autor fue el dr. Ricardo Pérez Hernández, fallecido en la Ciudad de México el 15 de Febrero de 1978 (seis meses después de publicarlo); eracasado y sin hijos. Vivía en Calle de Canela, n. 62, Tlalpan, México 22, Distrito Federal. Saboreandolo, me he permitido añadir algunas notas al pie de la página. Quisiera advertir al lector que no conviene detenerse en la apariencia de una pequeña novela de “ciencia ficción” como género literario en que encuadrarlo, aunque mejor podría definirse de “cosmología-ficción”. En realidad nos ofrece,apoyandose sorprendentemente en la teoría de la Relatividad, una visión nueva del mundo, en si misma coherente, consoladora, optimista, bella, que si bien en un primer momento puede dejarnos más bien perplejos, ello es debido a que jamás ningún mortal ha tenido la posibilidad de contemplar la realidad desde otro punto de vista que no fuera el subjetivo de la atadura de la conciencia con el momentopresente. Se trata de una intuición indemostrada e indemostrable a la evidencia de los sentidos, de pocos genios de la humanidad, como por ejemplo Platón con el “mito de la caverna”. Por tanto, para nosotros, hombres mortales, nunca pasará de ser tan sólo una bella HIPÓTESIS. El Autor es consciente de ello y la presenta con modestia al buen sentido del lector. Pero tiene a su favor una sana lógicainterna y una correcta sintonía con la Verdad revelada, que la Iglesia custodia y profesa. Es natural que queden no pocos aspectos (dentro del tema del libro) que todavía haya que aclarar mejor a la luz de la Fe de la Iglesia, la cual sigue siendo siempre el supremo criterio de discernimiento. Pero hay armonía, y este librito ayuda a comprender mejor y con mucha mayor luz tantas verdades de la Fe,sobre todo las que se refieren a “los Novísimos”. El lector debería saber percibir la verdadera tesis cosmológica del libro (el valor de cada acto de existencia de cada ser creado, en su correspondiente “espacio-tiempo”, y su conservación para siempre, real y definitiva), en apoyo de la Fe y de la maravillosa Esperanza cristiana, sin distaerse en detalles pintorescos o presuntamente científicos, quea veces pueden ser discutibles y que no pasan de ser como un “envoltorio”. En realidad el Autor sería una jóven que actualmente ya no vive nuestra vida mortal, sino la vida gloriosa del Cielo. Ella es quien, según el Autor, explica el tema del libro. Y aqui surge la acostumbrada primera dificultad: ¿pero es posible? ¿De verdad no se trata de una fantasía del Autor o de un artificio literario?Digamos que sin duda es posible; pero a fin de cuentas, que haya sido una verdadera “comunicación” con una persona del más allá o que no haya sido, a nosotros poco o nada nos interesa; que cada quien tenga en cuenta únicamente el contenido. ¡Ojalá Dios hiciera que todos los que lo lean pudieran sacar, como fruto, por lo menos una fe más viva y un deseo más ardiente del Cielo, un amor más sincero alSeñor y “una convicción más profunda y operativa” de su Amor! P. Pablo Martín

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1 Todo sucedió en la ardiente tarde de un domingo de verano. Después de comer, satisfecho y acalorado, quise reposar y divertirme, viendo un programa de dibujos animados por televisión. Me preparé una taza de café sin cafeína, me arrellané en mi viejo sillón y encendí un cigarrillo. Si no me divertía, era...
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