Zaffaroni, eugenio raúl – en busca de las penas perdidas

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6O

1998

E U G E S I O RAUL ZAFFAROXI
Profesor Titular en la Universidad Nacional de Buenos Aires

EN BUSCA DE LAS PENAS
PERDIDAS
DESLEGITIMACION Y DOGMATICA JURIDICO-PENALEDIAR
SOCIEDAD ANONIMA EDITORA COMERCIAL, INDUSTRIAL, Y F I N A N C I m

PRESENTACION
Pretendemos ofrecer aquí un panorama muy general d? la deslegitimación del sistema penal y de una propuesta de re-interpretación del derecho penal. El lector advertirá rápidamente que hemos acentuado la fundamentación antropológica del discurso jurídico-penal que expusiéramos en obras anteriores,incorporando ahora datos de la realidad social y haciéndonos cargo de las críticsts desencubridoras del ejercicio de poder del sistema penal, lo cual, como es obvio, 110s lleva a abandonar la preferencia preventivista especial antes sostenida, desembocando en u n planteamiento diferente, que -pese a nuestra reluctancia a ese género de calificacionesnos atrevemos a denominar realismo juridico-penalmarginal. Por ende, estas páginas son una suerte de ensayo de realismo jurídico-penal desde la perspectiva de un margen det poder planetario. Resumimos de este modo un itinerario de varios años, cuyas etapas fueron parcialmente expuestas en trabajos br2ves y dispersos. Dada la equivocidad de estos escritos -debida a su limitación temática o a la inmadurez de la idea- decidimos formular el replanteoorgánico en forma de ensayo, aún desafiando el desuso en que ha caído ese estilo. Un ulterior desarrollo de nuestra perspectiva lo llevaremQs a cabo en una aproximación a la criminologíal y en ia i~eelahoraciónde nuestro ~~Ianuar. tareas ambas en las que estamos empeñados.
1 Una versión un tanto provisional de los primeros capítulos fue publicada en 1988: Criminología. Apl-oximacicín desde un innrgel?.Eul. Temis, Bogotá.

En ¡os quince años transcurridos desde que trazamos la estnictura sobre la que diseñamos el Manual y el Tratado, se agudizó la crisis de legitimidad del sistema penal, se refinaron los instrumentos críticos y arreciaron las contradicciones y antagonismos en la realidad latinoamericana 2. Estas circunstancias y la experiencia que nos proporcionó la dirección del programasobre "Sistemas Penales" del Instituto Interamericano de Derechos Humanos 3 han contribuido notoriamente a nuestro replanteo del discurso jurídico-penal. Con el ricwsi del organicismo (bajo el ropaje de "funcio nalismo sistémico") y del contractualismo (especialmente en la vertiente anglosajona), creemos que no se hace más qu2 retomar las viejas ficciones originarias en forma reiterativa. Ante estasituación, que se nos ocurre de extrema pobreza fundamentadora y ante las críticas desencubridoras que desacreditan al saber jurídico mismo, pretendemos sostener la posibilidad de reconstruir la dogmática jurídico-penal conforme a las líneas de un derecho penal garantizador y etizado, asumiendo plenamente la realidad de poder del sistema penal y su deslegitirnacióh, es decir, admitiendo básicamentela razón que le asiste al abolicionismo ( o al "minimismo penal", si se prefiere llamar "derecho penal" al remanente). Adentrándonos por este sendero, hemos topado con un modelo "integrado" de derecho penal y criminologia de corte diferente, con una ética básica (le la que derivamos la táctica doctrinaria y judicial y con elementos para una cuidadosa seconstrucción de las garantías, en lo quesirvió de "lazarillo" el derecho humanitario. No afirmamos haber recorrido la totalidad de este camino y, quizá, ni siquiera se trate de un camino, sino sólo de una indicación del paraje donde creemos que puede abrirse.
2 La Argentina ha contribuido a este panorama con su tristísima cuota de crueldad. También mucho nos h a hecho meditar el incendio cEel Palacio de Justicia de Bogotá. 3 En...
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