E munch el pintor de las emociones

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Editorial
Dos textos procedentes de las Sedes de la NEL de Caracas y Bogotá (¡Ah! Ciertamente existen ejes diversos que ligan o desligan a Caracas y Bogotá…) recaban sobre el problema del objeto desde ángulos diferentes.

Johnny Gavlovski desde Caracas prosigue su examen acerca del uso de los objetos en la hipermodernidad, teniendo como referente la construcción y destino de "El grito" deMunch. En esa perspectiva desarrolla lo que había situado en la primera parte de su texto (No. 12 de a), al mostrar cómo la obra de Munch ya describe un tipo de sujeto contemporáneo, que, apresado en esa voluntad de goce que le confina a un deambular solitario, le va acercando progresivamente a la imagen misma que plasmara Munch en su obra, y aun a ese destino absurdo que ésta tuvo luego de quefuera robada en Oslo en el 2004. Se trata de ese sujeto del que ya hablaba Freud en 1915 y quien finalmente hoy participa de su mundo como "partícula de la gigantesca maquinaria de guerra", según nos lo recuerda Johnny Gavlovski.

Laura Arciniegas desde Bogotá nos hace conocer las líneas esenciales de la enseñanza que despliega Enric Berenguer en diferentes Sedes de la Escuela y particularmente enla Sede de Bogotá. Destaca que en el seminario del 14 y 15 de noviembre E. Berenguer ha tomado como eje la vía posible de articulación entre los objetos y el partener que el sujeto se construye, para diferenciar ese movimiento de la "no relación sexual". Se trata entonces de avanzar en la comprensión del sentido que para Lacan tiene el rombo del matema del fantasma, lo cual, ya lo habíamosdestacado en un número anterior de a, ha sido propuesto como problema y tema de discusión por J.-A. Miller a la ECF para el 2008.

Juan Fernando Pérez

"Ese dolor de ser"
(Segunda parte)
Johnny Gavlovski E.
NEL-Caracas-ACP

Muerte y destrucción serían entonces experiencias inherentes a la condición humana, que Lacan condensa en una sola palabra. Goce. Un concepto que va definiendo a lo largode su enseñanza como:
Es un trozo de ley sin sentido, de carácter insensato y feroz. (Seminario I).
Un imperativo que no tiene contenido, sólo: "-¡Tú debes…!"
Imperativo no comprendido por el propio sujeto, sin dialéctica. (Seminario III).

Mandato a gozar, sin condiciones. (Seminarios XVI y XX).
Malestar de la cultura que revela la gula del gozar. [12]

De hecho, a partir de esto, Lacancontrapone "ética" con "moral", a la cual termina definiendo como un "cataplasma de la adaptación". [13]

La pulsión de muerte, y los efectos de su rostro de destrucción pulsan no sólo desde el afuera, sino desde el interior del ser, a pesar de lo que escribiera Freud en De guerra y muerte: "La muerte propia no se puede concebir". [14]

Sin embargo, nuestros tiempos rompen con esa observaciónde Freud. El desarrollo tecnológico y las guerras a distancia, ya no nos hacen ver la muerte ajena como algo que nunca nos tocará, sino por el contrario, nos anticipan la posibilidad de nuestro propio fin.

Con estas reflexiones, volvemos, una vez más, a la imagen de la obra "El Grito", pudiendo ver en ésta un reflejo del sujeto de la hipermodernidad, de éste individuo-objeto, individuo-basura,trash, profiriendo un alarido que penetra a la naturaleza misma; alarido mudo para los transeúntes más cercanos, tal como su creador, Edvard Munch lo describió:

"Iba caminando con dos amigos por el paseo. El sol se ponía. El cielo se volvió de pronto rojo. Yo me paré. Cansado me apoyé en una baranda. Sobre la ciudad y el fiordo oscuro azul, no veía sino sangre y lenguas de fuego. Mis amigoscontinuaban su marcha, y yo seguía detenido en el mismo lugar temblando de miedo –y sentía que un alarido infinito penetraba toda la naturaleza". [15]

¿Sangre y lenguas de fuego son lo que realmente lo aterroriza? O es acaso como aquel padre que Freud evocara en La interpretación de los sueños, que no sabe que está muerto, y cómo no lo sabe, sigue viviendo.

En "El Grito", un ser, sin mayor...
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