150 Años de la muerte de ignacio zaragoza

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150 años de la muerte de Zaragoza

Son pocas las figuras que logran trascender su lugar y su tiempo como lo hizo el General Ignacio Zaragoza. Figuras que personifican valores universales; figuras que pueden crear espacios de encuentro para individuos y para generaciones,

Hoy, a 150 años de su muerte, rendimos homenaje al General Ignacio Zaragoza Seguín, al hombre que supo identificar lafortaleza de sus soldados; al militar con visión y con principios, aquél que exhortó a la Nación a construir su futuro desde la libertad y la soberanía.

Hoy, a ciento cincuenta años de la Batalla de Puebla, lo recordamos en la certidumbre de que el futuro de la patria será indisociable del ideal soberano que él vislumbro.

Si bien un 8 de septiembre de 1862 fue la fecha en que su cuerpo seconfundió con la generosa tierra mexicana, un 5 de mayo del mismo año, cuatro meses antes, fue el inicio de su inmortalidad, no sólo la del ciudadano, sino también la de una vida corta, pero perpetua, en la libertad del país.

Fue Zaragoza, por excelencia, el soldado prototipo de la joven República. A los veinte y tres 23 años ya era capitán de la Guardia Nacional; a los treinta comandaba alejército más numeroso y mejor organizado de su tiempo y, a los treinta y tres, en póstumo homenaje, era ya un héroe nacional, declarado Benemérito de la Patria.

Concuerdan sus biógrafos en sus diversas virtudes. Sus triunfos en campaña son expresión de su genio militar y su inmaculado patriotismo. El ataque a Guadalajara; la jornada de Silao; la gesta de Calpulalpan y el luminoso triunfo de Puebla, enmayo de 1862, conmovieron el ánimo del Presidente Juárez para llamarlo algún día “campeón de la libertad”

La Batalla de Puebla fue la frontera entre el imperio y la República. La soberbia imperialista de Napoleón impulsaba a las huestes invasoras a internarse en territorio nacional. En las arma del ejército de Oriente se encontraba la permanencia o la derrota de la causa juarista.

En lavíspera de la batalla, vistiendo uniforme gris de campaña, con botas y quepí azul, las crónicas nos narran a Zaragoza recorriendo personalmente los sitios que preveía fueran más comprometidos. La presencia del General sin duda alentaba a las tropas que al día siguiente combatirían en la batalla.

La mañana memorable del 5 de mayo, Ignacio Zaragoza arengó a sus tropas: “nuestros enemigos son losprimeros soldados del mundo, pero ustedes son los primeros hijos del mundo y les quieren arrancar nuestra patria: Leo en sus frentes la victoria…”

Cimbrada la tierra por la metralla republicana, la columna principal del ejército francés avanzó en línea de ataque sobre el Fuerte de Guadalupe, sin embargo, las tropas del general Miguel Negrete rechazaron el asalto.

La segunda carga francesa fue aúnmás encarnizada: Cuerpo a cuerpo peleaban los soldados con bayonetas, carabinas, piedras y granadas; pero fueron nuevamente rechazados; los rifleros de San Luis y los batallones de Reforma y Zapadores habían repulsado con denuedo la ofensiva.

Nuevamente rechazados al tercer encuentro el enemigo dispuso su ataque final. A las cuatro de la tarde avanzaban ya los invasores sobre Guadalupe. Unatempestuosa lluvia se sumó a la lluvia de la metralla y entonces fue cuando los franceses emprendieron la retirada. No intentaron otra ofensiva. Los mejores hijos de México habían combatido a los mejores soldados del mundo y eran los primeros en vencerlos. Tal como lo había vislumbrado el General Zaragoza.

El triunfo de las armas estremeció el alma nacional. El país recobró la fe en su propiodestino. Los soldados de la República vigorizaron su confianza en su capacidad combativa y el gobierno del presidente Juárez asestó un golpe definitivo al simulacro del imperio.

Con sobriedad y modestia, el General Ignacio Zaragoza expresaba en su parte oficial al Ministro de Guerra: “las armas nacionales se han cubierto de gloria; y por ello felicito al Primer Magistrado de la República por...
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