Abolismo

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FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES UNIVERSIDAD DE TALCA revista-praxis@utalca.cl ISSN:0717-2877 TALCA, CHILE

Ius et Praxis

1998 Elena Larrauri

CRIMINOLOGÍA CRÍTICA: ABOLICIONISMO Y GARANTISMO
Ius Et Praxis, Año 4, Número 2 FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES UNIVERSIDAD DE TALCA TALCA, CHILE pp. 27-64

http://redalyc.uaemex.mx

CRIMINOLOGÍA CRÍTICA: ABOLICIONISMO YGARANTISMO1

Elena Larrauri (*)

I. Introducción (¿qué se quiere abolir y qué se quiere justificar?)2 Una de las críticas más celebradas contra las propuestas abolicionistas es que la pretensión de abolición del derecho penal, y no sólo de la cárcel,3 es discutible porque implicaría la desaparición de los límites de la intervención punitiva del Estado.4

(*) Profesora de Derecho Penal yCriminología, Facultad Derecho, Universidad Autónoma Barcelona, España.
1

Este estudio se inscribe en el proyecto de investigación I+D SEC98-0507 y fue originariamente presentado en las Jornadas Garantismo y Derecho Penal (20-22 de mayo, 1998) organizadas por la Facultad de Derecho de la Universidad de Antioquia (Medellín).
2

La redacción de este artículo ha sido una tarea ardua que no hubierasido posible sin la ayuda de numerosas personas: por múltiples discusiones estoy agradecida a Juan Gonzalo Escobar y Daniel Varona. La comprensión de la ‘falacia de Hume' no hubiera sido posible sin la ayuda de José Juan Moreso y en especial de José Cid quien tiene la generosidad de, sin compartir mi posición, escucharla una y otra vez en un intento de hacerla más comprensible. Para la redacción delapartado II me he beneficiado de las aclaraciones de los profesores Carlos Petit, Antonio Hespanha, Antonio Serrano, Manolo Cachón y Pedro Ruiz. Adicionalmente Heinz Steinert ha respondido pacientemente a todas mis angustiadas preguntas. René van Swaaningen fue un apoyo necesario poniéndome al día en la bibliografía. Siempre, pero más en este caso, debo hacer constar que la redacción obedece a miinterpretación particular de todas las discusiones.
3

El cambio se realizó en el Congreso de ICOPA DE 1987 (v. Swaaningen, 1986: 10) y en mi opinión no se fue consciente de la trascendencia del viraje o no se confrontaron los problemas que este viraje comportaría.
4

La literatura es ya abundante. Véase a título de ejemplo de esta crítica en Alemania: Kaiser (1987: 1043-1044). En Italia:Pavarini (1985: 19-21). En Sudamérica: Pérez Pinzón (1989: 26-32); Martínez (1990: 116); Zaffaroni (1990: 83); Sánchez-Houed (1992: 83).

IUS ET PRAXIS

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Esto provoca que compañeros de viaje del abolicionismo, cuando éste sugería la abolición de la cárcel, se hayan alejado de estas propuestas manifestándose más cercanos a lo que se ha dado en llamar, a raíz del libro Derecho y Razón(Ferrajoli, 1995), garantismo. Sin embargo, la discusión entre abolicionismo y garantismo corre el riesgo de agotarse: en primer lugar porque la falta de garantías siempre puede ser esgrimida contra cualquier propuesta descriminalizadora. En efecto, incluso frente a las propuestas de descriminalización a través de sanciones administrativas, se esgrime a modo de objeción las menores garantías delderecho administrativo, sin cerciorarse antes no sólo de qué garantías se pierden en concreto, sino además de lo que se gana: una mayor efectividad que impide el recurso a una mayor severidad (Cid, 1996a: 135-150; 1996b: 25). Como advierte el propio Ferrajoli (1995:717): "(...) parece una hipocresía institucional la preocupación, manifestada en ocasiones, por el hecho de que la despenalización puedaredundar en una reducción de las garantías del ciudadano; algo así como que éste prefiera -en nombre de las garantías de la 'pena' pero no de los costes que implica el proceso- los efectos estigmatizantes de una pena, aunque sea pecuniaria, a una sanción administrativa igualmente pecuniaria." Por ello, frente a cualquier propuesta alternativa a la intervención del derecho penal no basta, en mi...
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