Acoso michael crichton

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 423 (105549 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 18 de agosto de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
Se considerará práctica ilegal por parte de un empresario: 1) negarse a contratar o despedir a un individuo, o discriminarlo respecto de su remuneración, plazos, condiciones o privilegios de contratación, a causa de su raza, color, religión, sexo o nacionalidad; así como 2) limitar, segregar o clasificar a sus empleados o aspirantes a empleo de una forma que prive o tienda a privar a cualquierindividuo de oportunidades de empleo, o bien perjudicar a un empleado debido a su raza, color, religión, sexo o nacionalidad.


título VII, acta de los
derechos civiles, 1964




El poder no es ni masculino ni femenino.
katharine graham








Título: ACOSO


Autor: (1994) Michael Crichton


Título Original:Desclosure


Traducción: (1994) Gemma Rovira Ortega


Edición Electrónica: (2002) Pincho















LUNES











de: dc/m
arthur kahn
TWINKLE/KUALA LUMPUR/MALASIA


a: dc/s
tom sanders
seattle (domicilio particular)


tom:
a causa de la fusión, me pareció conveniente mandarte este fax a casa en lugar de a tu despacho. pese a todosnuestros esfuerzos, las cadenas de producción DE TWINKLE ESTÁN TRABAJANDO AL 29% DE SU CAPACIDAD. seguimos sin averiguar el origen de las anomalías
DETECTADAS EN LAS UNIDADES; NO PODEMOS BAJAR DE 120—140 MILÉSIMAS DE SEGUNDO. ADEMÁS LAS PANTALLAS TODAVÍA PARPADEAN, PROBABLEMENTE DEBIDO A UN PROBLEMA EN LAS BISAGRAS, PESE A LAS MODIFICACIONES REALIZADAS LA SEMANA PASADA. CREO QUE ESTE PROBLEMATODAVÍA NO ESTÁ SOLUCIONADO.
¿cómo va la fusión? ¿seremos ricos y famosos? felicidades anticipadas por tu ascenso.
arthur


Tom Sanders no pensó que el lunes 15 de junio llegaría tarde al trabajo. A las 7.30 de la mañana se metió en la ducha de su casa de Bainbridge Island. Sabía que tenía diez minutos para afeitarse, vestirse y salir de casa si quería coger el ferry de las 7.50 y llegar ala oficina a las 8.30, a tiempo de repasar los puntos pendientes con Stephanie Kaplan antes de entrar en la reunión con los abogados de Conley-White. Le esperaba un día ajetreado en el despacho, y el fax que acababa de recibir de Malasia no hacía más que empeorar las cosas.
Sanders era jefe de sección de la Digital Communications Technology de Seattle. Desde hacía una semana había mucho jaleoen la empresa porque DigiCom iba a ser adquirida por Conley-White, un grupo editorial de Nueva York. La fusión permitiría a Conley adquirir tecnología importante para la edición y la difusión de información en el futuro.
Pero las últimas noticias recibidas de Malasia no eran buenas, y Arthur había acertado enviándole aquel fax a su casa. No iba a resultarle fácil explicárselas a los deConley-White porque ellos no...
—¿Tom? ¿Dónde estás? ¡Tom!
Susan, su mujer, le llamaba desde el dormitorio. Tom apartó la cabeza del chorro de la ducha.
—¡Estoy en el baño! ¿Qué quieres?
Ella contestó algo, pero Tom no la oyó. Salió de la ducha y cogió una toalla.
—¿Qué dices?
—Que si puedes dar el desayuno a los niños.
Su mujer, que era abogada, trabajaba cuatro días a la semana enun bufete del centro de la ciudad. Los lunes no iba a trabajar para pasar más tiempo con los niños, pero la rutina doméstica se le escapaba de las manos. En consecuencia, los lunes por la mañana solía haber crisis en la casa.
—Tom, ¿puedes darles el desayuno?
—No puedo, Sue. —El reloj del cuarto de baño marcaba las 7.34—. Llego tarde.
Abrió el grifo del lavabo para afeitarse y se enjabonóla cara. Era un hombre bastante guapo y atlético. Se tocó el cardenal que tenía en el costado, producto del partido de fútbol americano del sábado. Mark Lewyn le había hecho un placaje; Lewyn era rápido pero torpe. Y Sanders se estaba haciendo mayor para jugar a fútbol americano. Conservaba una buena figura, y sólo pesaba dos kilos más que cuando iba a la universidad, pero al pasarse la mano por...
tracking img