Análisis estructuralista a "LA SALUD DE LOS ENFERMOS" de Julio Cortázar






Análisis narrativo
“La salud de los enfermos” de Julio Cortázar











Índice




Introducción

Del modelo propio de la lingüística a la adaptación hecha al mismo por Roland Barthes y, posteriormente a la complementación de Mieke Bal –principalmente- y otros autores. Dentro de este espectro se moverá el análisis narrativo presentado a continuación.

Lo quebuscaba Barthes emulando el modelo estructuralista era rescatar en el fondo sus principios teóricos. Es así como definió que para realizar un análisis los relatos era necesario encontrar y determinar la estructura que subyace a todos y cada uno de los relatos, aislando previamente qué tipo de textos pertenecían a este género. Solo hallando los aspectos fijos y comunes entre estos sería posible llevara cabo su tarea. Entonces, propuso una tipología compuesta por los tres niveles de descripción identificables en la obra narrativa: “el nivel de las funciones (en el sentido que esta palabra tiene en Propp y en Bremond), el nivel de las acciones (en el sentido que esta palabra tiene en Greimas cuando habla de los personajes como actantes) y el nivel de la narración (que es, grosso modo, el niveldel «discurso» en Todorov).”, ligados entre si. Luego, siguió configurando su sistema, dentro del cual había que establecer unidades mediante el sentido y no por el mero hecho de distribuir. Las nombradas en primer término, las “funciones” (por su facultad funcional en el relato), las subdividió de acuerdo a si son pueden ser completadas dentro del mismo nivel y las llamó propiamente funciones odistribucionales; o si su correlato se ubica en otro nivel, a las que designó como integradoras.

Dentro de las unidades que constituyen las Funciones distribucionales, “no tienen todas la misma «importancia»; algunas constituyen verdaderos «nudos» del relato (o de un fragmento del relato); otras no hacen más que «llenar» el espacio narrativo que separa las funciones-«nudo»”. Las primeras recibenel nombre de funciones cardinales o núcleo, mientras que Barthes a las otras las llama catálisis. Estas últimas son funcionales y para nada insignificantes en cuanto se aglomeran en torno a un núcleo que es fundamental en la continuación del relato.

Las funciones integradoras tienen un carácter indicial y remiten “no a un acto complementario y consecuente, sino a un concepto más o menosdifuso, pero no obstante necesario al sentido de la historia”. Para saturarlas es necesario pasar a uno de los niveles superiores –el de las acciones o el de la narración- Estas funciones se dividen en indicios que contienen significados implícitos y en informantes que solo representan datos puros, significantes inmediatamente.

El resultado de un proceso como el detallado anteriormente puede derivaren una cantidad inmanejable de funciones a la hora de acotar el análisis. Pensando en esto, Mieke Bal establece una serie de criterios graduales para delimitar los acontecimientos de los cuales dos son los que disminuyen su número en mayor medida: Mediante la elección se determina que decisión de un actor tiene mayor implicancia a la hora de encausar en una función con mayor relevancia dentro dela obra. Y si aun no se consigue el objetivo de disminuir el rango de estudio se puede apelar al


criterio de confrontación que consiste en oponer a dos actores a manera de una oración tipo [sujeto – predicado – objeto directo].

Las funciones que subsistan luego de estos cortes –y, al mismo tiempo, que cumplen con la lógica del comportamiento humano- Bal las reúne en procesos que den formaa ciclos narrativos.

Estos procesos también están constituidos de fases y pueden tender a la mejora o deterioro de un sujeto.

Luego es necesario pasar a un nivel superior, del que las funciones extraigan su sentido. Este sería el de los comúnmente llamados personajes, pero que Barthes designa como “nivel de las acciones” ya que se analiza al sujeto según su participación en una cantidad...
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