Antologia de leyendas

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  • Publicado : 21 de marzo de 2011
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PRÓLOGO:
Dar a conocer a las personas que lo lean, cuanto misterio resguardan algunos lugares de la ciudad y de diferentes estados, este fue el motivo por el cual reuní esta información, también lo realice pensando en el tiempo que tengamos libre, leerlo y saber lo que se cree, ocurrió hay, este fue el motivo por el cual reuní esta información.

Podremos encontrar en esta antología algunasleyendas de lugares que conocemos, pero que hasta ahora sabemos el porqué de su nombre, el porqué tiene tanta fama.

Traer un poco mas de información sobre lo que se habla, se platica y se cree sucedió en algunos lugares.

También el conocer más sobre aquel pueblito casi deshabitado en lo más alejado, en las afueras de la ciudad. Estos fueron los principales criterios que emplee para formar miantología.

Ordene estas leyendas de las más conocidas por nosotros y las más famosas para llamar la atención de las personas, que las invito para que lean y se enteren de lo que se cree que sucede en distintos sitios.

LA MULATA DE CORDOBAHace muchos años, en la época de la Inquisición y el Santo Oficio, vivía en la ciudad de Córdoba una hermosa mujer. No tenía padre ni madre. Sola en el mundola llamaron Soledad. Tenemos que decir que era Mulata.

Como no era bien visto en esos tiempos un color diferente al blanco de la piel. Los indios y los negros no tenían derechos y esta mujer siendo mulata atestiguaba la unión entre dos razas. Su extremada belleza la hizo blanco de requiebros, volviéndola huraña. Las mujeres empezaron a hacer correr el rumor de que ella sabía de embrujos,magia y encantamientos. Aseguraban haber visto por las noches salir de las ventanas de la choza donde vivía una luz intensa y escuchar música extraña y misteriosa. Las autoridades del Santo Oficio y sus propios vecinos empezaron a espiarla para comprobar sus nefastas relaciones con el maligno. Al contrario, la veían ir a misa. Esto acallaba los rumores y calmaba a las autoridades de la SantaInquisición.

No así a Don Martín de Ocaña, Alcalde de Córdoba, hombre entrado en años que ardía de pasión por la Mulata. Le confesó su amor, llegó a prometer regalos y premios si cedía a entregarle su cuerpo. La Mulata no estuvo dispuesta ni siquiera a sonreírle, mucho menos a brindarle un gesto de esperanza.

Un hombre desairado es el peor enemigo que puede tener una mujer. Mucho más si este hombrees el alcalde de Córdoba. Peor aún si la mujer vive en esa Ciudad, es sola y por añadidura mulata.

Para deshacerse, al mismo tiempo, del desagravio, de la razón de su sufrimiento, de la mujer que más se odia tanto cuanto más se ama, el alcalde acusó a la Mulata de haberle dado un bebedizo para hacerle perder la razón. La denuncia con la esperanza de verla arder en una pira de leña verde. Suyao de nadie.

La misma noche, el alcalde seguido por sus sirvientes, asistentes, policías y hasta amigos, rodearon la choza de la Mulata y en nombre de la Santa Inquisición le mandan abrir la puerta, pero ella, presa de justo miedo, no obedece. El despliegue de las fuerzas que utilizaron para detenerla era como para aprehender a las bandas de salteadores que por esas épocas merodeaban el caminode Córdoba a Veracruz.

Por fin fue apresada y llevada en una carreta descubierta, custodiada por el Santo Oficio hasta las seguras mazmorras del castillo de San Juan de Ulúa, donde fue encerrada en espera de su castigo.

Unos dicen que fue en el mismo San Juan de Ulúa en Veracruz. Otros por el contrario afirman que sucedió en los calabozos del Palacio de la Santa Inquisición en la Plazuelade Santo Domingo, en México, Capital de la Nueva España.

Lo cierto es que después de su rápido juicio se encontró culpable de sostener pactos con el maligno, la sentencia decía que Soledad, la Mulata de Córdoba, como ya era conocida, fuera quemada con leña verde, en presencia de los ciudadanos para que tomaran claro ejemplo de lo que no se debe hacer y dar justo escarmiento, de los que,...
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