Aqui se cena a las ocho

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EL DESPOTA

Recalde era un déspota : decidido, audaz, acostumbrado a mandar como se manda en un barco, no podía soportar que nadie le contrariase.
Se casó, pasó la luna de miel : la Cashilda tuvoun niño. Recalde estuvo luego navegando tres años,y volvió a su hogar a pasar una temporada(1).
El primer día, al volver a su casa, quiso ser fino (2) :
- ¿ Qué hay ? ¿ Ha pasado algo ?, le preguntóa su mujer.
- Nada. Estamos todos bien.
- ¿ Ha habido muertos en el pueblo ?
- Sí ; don Fulano, don Zutano. La señora de Tal ha estado enferma.
Recalde escuchó las noticias, y despuéspreguntó :
- ¿ A qué hora se cena aquí ?
- A las ocho.
- Pues hay que cenar a las siete.
La Cashilda no replicó.
Recalde creía que el verdadero orden en una casa consistía en ponerla a la altura de unbarco. Al día siguiente (3) Recalde fue a su casa a las siete, y pidió la cena.
- No está la cena, le dijo su mujer.
- ¿ Cómo que no está la cena ? Ayer mandé que para las siete estuviera la cena.
-Sí ; pero la chica no puede hacer la cena hasta las ocho, porque tiene que estar con el niño.
- Pues se le despide (4) a la chica.
- No se le puede despedir a la chica.
- ¿ Por qué ?
- Porque mela ha recomendado la hermana de don Benigno, el vicario, y es de confianza.
- Bueno ; pues mañana, haga la cena la muchacha o la hagas tú, se ha de cenar a las siete.
Al día siguiente la cena estabaa las ocho. Recalde rompió dos o tres platos, dio puñetazos (5) en la mesa pero no consiguió(6) que se cenara a las siete, y cuando Cashilda le convenció de que allí se hacía únicamente su voluntad yque no había ningún capitán ni piloto que le mandara a ella, para remachar el clavo (7) acabó diciendo a su marido :
- Aquí se cena todos los días a las ocho, ¿ sabes, chiquito ? Y si no te convienelo que
puedes hacer es marcharte ; puedes ir otra vez a navegar.
Y la Cashilda, mientras decía esto, le miraba a Recalde sonriendo, con sus ojos azules. Recalde, el terrible Recalde, comprendió...
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