Borbones

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 40 (9804 palabras )
  • Descarga(s) : 10
  • Publicado : 23 de julio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
De todas las órdenes monásticas y religiosas que pueblan la cristiandad, sólo la de los Belethmitas o Barbones puede considerarse como originaria de América; y acaso esta razón, entre otras que apuntaremos más adelante, habrá influido para que la hospitalaria comunidad haya desaparecido por completo. El último belethmita que sobre la superficie de la tierra quedaba, murió en Lima hace quinceaños, desempeñando el cargo de prefecto en el hospital del Refugio.
Los belethmitas usaban capa y una túnica de paño buriel o pardo con una cruz azul, ceñidor de correa y sandalias, siéndoles prohibido montar a caballo. La cruz azul se cambió después por un escudo representando la natividad de Cristo.
La circunstancia de usar la barba larga dio pie para que el pueblo los bautizase con el nombre delos barbones, nombre que hoy conserva el convento que habitaron, y que desde hace cuarenta años es cuartel de caballería.
Estaban obligados los belethmitas a reunirse los lunes, miércoles y viernes en la capilla, y a disciplinarse mientras durara el miserere; y los sábados, a son de campanilla, desde la puesta del sol hasta la media noche recorría un hermano la ciudad pidiendo sufragios por lasánimas benditas del purgatorio y conversión de los que se hallasen en pecado mortal. No era poco pedir.

Al principio, los belethmitas pretendieron denominarse Compañía, y no sólo ser institución hospitalaria, sino también docente; pero los jesuitas los combatieron enérgicamente, y dieron en tierra con el propósito.
Según sus primitivos Estatutos, poco evangélicos en mi concepto, debían medicinaren sus hospitales únicamente a cristianos. Para con los enfermos de religión distinta no les era obligatoria la caridad. Pero el Papa Inocencio XI, por bula de 26 de marzo de 1667, reformó los Estatutos, ordenándoles no excluir de sus cuidados a los infieles, y privándolos de funciones sacerdotales por no ser los ejercicios manuales y humildes decorosos para los ministros del altar. También dispusoel Padre Santo que a los hermanos aspirantes se les enseñase algo de botánica y medicina.
Veamos ahora cómo nació en América la religión belethmita, e historiemos su rápido engrandecimiento y su desaparición no menos rápida.

[editar] II
Por los años de 1626 nació en la isla de Tenerife don Pedro Bethancourt, descendiente del francés don Juan de Bethancourt, conquistador de Canarias, a quienel rey don Juan II de Castilla ennobleció dándole el gobierno de esas islas. Las armas de los Bethancourt eran escudo mantelado, en gules y azur, con cinco flores de lis en oro y león rampante, teniendo por orla once armiños con cuatro roeles en plata.
Don Fernando y don Jacinto Bethancourt, hermanos de nuestro don Pedro, vinieron al Perú por los años de 1648, alcanzando el primero a investir ladignidad de canónigo en Quito, y el segundo llegó a desempeñar alto empleo en las Cajas Reales.
Un año después de embarcados sus hermanos para el Perú, Pedro de Bethancourt llegó a la Habana, de donde, tras corta residencia, se trasladó a Guatemala.
Allí, por los años de 1652, vistió el hábito de la Orden Tercera, y dio principio a la fundación de un hospital de convalecientes, al que bautizócon el nombre de Bethlem. Poco a poco fueron agregándose devotos, y a su muerte, acaecida en Guatemala el 25 de abril de 1667, eran ya más de treinta los hospitalarios.

Sobre Pedro Bethancourt, más generalmente conocido por el venerable Pedro de San José, hemos leído crónicas que enaltecen su santidad y virtudes.
El padre Juan Carrasco, uno de los biógrafos de nuestro belethmita, diceingeniosamente parangonándolo con el fundador de los juandedianos:
 «San Juan de Dios en Gra-nada,
 y este Pedro en Guate-mala,
 realizaron, Dios mediante,
 una cosa nada-mala».

Y sería interminable nuestro escrito si fuéramos a relatar los infinitos milagros practicados o que se atribuyen al venerable Bethancourt, del que se cuenta que tenía largas pláticas con las ánimas benditas, y que una de...
tracking img