Cuento palabras griegas y latinas

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Omnia vincit amor

Conversaban con entusiasmo los claveles, las clavelinas junior, y las criptógamas verdes los primeros plantados excélsior que los otros, se quebraban un poco para participar en el diálogo. 
Ínterin ellas hablaban en sinfonía de la Sra. Sofía, así la habían escuchado nombrar, estaba enferma y asténica tenía bacteriotoxemia desde hacía varios días, y se encontraba conlipemanía y por lo mismo no las podía mirar como statu quo, ni dar vuelta su tierra, ni regar y vivía solitaria en su casa, que era pequeña y acogedora. Non plus ultra de antier que ella no salía de su casa, ni recibía visitas, las flores temían por la vida de doña Sofía y se encontraban patéticas.
De facto ella era de origen canadiense y tenía monomanía pues siempre estaba hablando con las plantas y seenamoraba de ellas prima facies y en su casa una biblioteca ad multos annos con mucha información de la botanografía y libros de agronomía ab intio de la estancia en esa casa. Era su modus vivendi verbi gratia de sus padres.

Las clavelinas alias “las bonitas” se sentían tan bien, cuando ella les decía lo bonito que adornaban su único y hermoso jardín. Y las flores se alegraban de escuchar suvoz, pues era como su alma mater, pues antes en el campo nadie les hablaba.
Los claveles y las criptógamas verdes que eran un poco más indiferentes a los halagos, se dieron cuenta que si la Sra. Sofía ex abrupto no se preocupaba más de ellos, y a deficit de su presencia iban a morir, de heliosis, conforme pasara el tiempo y que podían hacer, si ellas eran flores y plantas y no podían caminar. Noobservaba nihil nove sub sole. 
Por el lugar pasaba una abeja que con su ala tocaba a las flores, y éstas le contaron la preocupación que tenían por la dueña de su jardín, y ella les dijo que era chiquitina que agenda era hablar con el viento. 
Y motu proprio el viento amorfo y ligero que pasaba por allí se acercó y preguntó: ¿ quién quiere hablar conmigo ?, todo fuerte y poderoso como él era, yla abejita le explicó lo patético de las flores por la Sra. Sofía y dijo inter nos le tenemos que ayudar.
Entonces él dijo que iba a pasar por sus ventanas, efectivamente pasó por ellas, y una de las ventanas era del dormitorio de la Sra. Sofía, ella estaba como durmiendo y quejándose en sueños, pues tenía disnea 
Que triste es, como es que nadie del vecindario se ha dado cuenta que no ha salidohace días, pensó el viento. 
El viento triste le contó el caso a su hermana, la brisa, pues como los dos son ecuménicos; pues él no podía quitar de su mente que una persona que tenia tan bonita su casa y su jardín tan bello, nadie se diera cuenta de sus días de ausencia. 
La brisa al ver la tristeza de su hermano viento, fue a visitar la casa y golpeó todos los vidrios con mucha fuerza y vio quela Sra. Sofía giró su cabeza pero no se levantó. 
Allí se dio cuenta la brisa que con mucha razón habían hablado las clavelinas, los claveles, la abeja y su hermano viento. Justo ese día, era un día Domingo, ibidem un niño jugaba en el patio con una pelota, y la brisa empujó con todas sus fuerzas esa pelota hacia el jardín de la Sra. Sofía, el niño pequeño le dijo a sus padres que se le habíacaído la pelota en el patio de la casa vecina, y sus padres le dijeron que no se preocupara que cuando salieran compraban otra pelota. 
La brisa estaba decepcionada no contaba con esa solución, pero en eso vio a Don Nicolás, hombre de bona fide urbi et orbi, pasaba in situ , con su sombrero de siempre y referéndum de lo sucedido vino la brisa, y ex professo hizo caer in flagrante delito per accidens(en el jardín de la Sra. Sofía), hacia mucho sol ese día, para estar sin sombrero, así que el empezó a llamar por su nombre: Sra. Sofía, Sra. Sofía, mi sombrero cayó infra en su jardín!!. 
Don Nicolás no recibía respuesta, pues doña Sofía tenía afonía, solo salían de su boca fonémas así que decidió entrar a su casa a buscar otro sombrero, pero la brisa no se había ido, ella estaba ahí per se...
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