Cuentos, leyendas y relatos de viajes

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ÍNDICE

PRÓLOGO

INTRODUCCIÓN. Esta selección de cuentos, leyendas y relatos de viajes no pretende ser una obra maestra de la literatura, mucho menos ser una pieza que merezca algún premio de notable. Sólo son un conjunto de relatos variados dirigido a lectores de apetitos diversos. Como literatura, tiene la intención preconcebida de divertir, pero aspira también formar un espírituliterario, aportando otro mundo de ficciones. El lector podrá encontrar relatos de viajes de ciudades dentro y fuera de nuestras fronteras llenos de actualidad, pero siempre bajo un punto de vista, eminentemente turístico, sin olvidar la realidad social de sus habitantes. La ficción se construye con personajes que hacen proezas, fantasmas que no son tales fantasmas, hombres que buscan cumplir unjuramento, o misteriosos milagros; el surrealismo da paso a una realidad trágica: de luchas, de odios, de engaños, cuyos vástagos se enamoran, y viven tiempos tormentosos con un triste final. Espero que sea apetecible el siguiente entremés, buen provecho.

RELATOS DE VIAJES

SEMBLANZA HISTÓRICA DE CÁCERES. "Es el imperio de la piedra. Con su poblado silencio. Su recóndita soledad. Soledad viva.Soledad que se basta.” D. Pedro de Lorenzo. Llegas, amigo viajero, a una de las ciudades más hermosas de Europa que se abre a la historia entre claustros y palacios. Profunda y alta. Cáceres te acoge desde su plataforma rocosa, circuncidada por la aguas de los ríos y arroyos. Medieval en su parte alta, busca el cielo extremeño en una contemplación de siglos. La ciudad es cortesana y guerrera. Rezuma deleyendas pragmáticas y acontecimientos trascendentales. Gobernaron desde este trono de piedra los católicos monarcas y, todavía, cuadriculan sus patios, salones y murallas. Perderse por sus viejas callejuelas equivale a descubrir un muestrario de épocas y estilos. Porque muchos son edificios que se pueden visitar. Cáceres ofrece un gran número de posibilidades al turista, pero sin duda, la mássingular, por su variedad es la infinidad de rincones donde disfrutar de la hospitalidad. En una de las plazoletas más bellas y evocadoras de viejas leyendas se ubica la gótica iglesia de San Mateo, se alza la majestuosa torre de Las Cigüeñas, el antiguo convento de San Pablo. Para llegar a él, una recoleta calle con tono de pasaje, al rendirse en otra que sigue camino, en la derecha tropieza con unesquinero en cuyo agudo perfil se monta un rústico farol, que promete mucha luz, y no es poco, en que durante las noches las sombras suavicen su rigor tornándose en penumbras. De vez en cuando, el viajero que llega a la plazuela de San Mateo, en razón de sus ciclos, en fases disminuidas y prisas de su andar, la luna pasa por la calle y la lisonjera con sus rayos de luz blanca, el encantamiento sesupera. Esto ocurre en las calles de negativa conformación geométrica que permite el acceso a la zona monumental cacereña. Entre cuyos muros, bien pertrechados de riquezas, vivieron mojas, caballeros y damas de alcurnia, y algún que otro infanzón. Un edificio cercano, brindado por su propia personalidad, conservando el tipismo se esconde en una callejita, es la Casa del Sol, profesionalizada poruna magnifico matacán y las armas de los Solís. Cercana a esta casa fuerte, está el convento de San Pablo, aún se conserva en el encanto del compás, con su portal donde está el torno y la puerta de la clausura con su tejaroz. Tal es la antigüedad de este convento, tan codiciados por reyes y nobles, donde abría de firmarse privilegios, sentencias y donaciones. Esta es la ciudad de hondossoportales, de balcones, de casas solariegas. Bajo los soportales de la Plaza Mayor, un viejo con la piel arrugada como una nuez y ennegrecida como cáscara de bellota solía contar viejas historias que acontecieron entre

los fríos muros del cenobio. La sosegada plática del viejo, que tenía el cargo de santero del lugar, de lúcida palabra, invitaba a seguir escuchándole. -Algunos, que yo conozco, –decía...
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