Dos horas con un soldado

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Lean esto "2 horas en compañía de un soldado", esta bastante informativo y la verdad mis respetos para los militares...

http://reynowarrior.wordpress.com/2010/10/15/dos-horas-en-compania-de-un-soldado/

Este relato fue enviado a Daño Colateral por JorgeXs amigo de la comunidad twittera de #ReynosaFollow quien fue el protagonista de este encuentro con un soldado en el aeropuerto y él mismo hahecho el relato que aquí presentamos.
Era un lunes 13 de septiembre. Estaba preparado para salir de viaje a una playa paradisiaca que tenemos en el Caribe. Por razones de logística familiar tuvieron que dejarme casi 4 horas antes en el aeropuerto de Reynosa y, aunque te piden que llegues temprano, esto fue una exageración.
Documenté mi equipaje y decidí pasar a la sala de abordar, ya que andabade novedoso bajando aplicaciones del Iphone 4 que tenía poco de haber sacado. Después de varios minutos de estar solo, muy entretenido con el teléfono, escucho una voz diciéndome: “¿Qué pasó joven? ¿se le fue el avión?”
Volteo y veo que es una persona que vestía uniforme militar.
Sonrío y le respondo: “Es que mi raid me obligó a llegar con demasiada antelación.”
El militar, con una sonrisacomo de desconfianza y viendo que estaba con mi celular, me pregunta sobre el teléfono. Que si era el nuevo, que cuáles eran sus características y demás. Yo, como todo un fan de la tecnología que soy, le explico las características, las principales diferencias con la versión anterior y así nos sumergimos en una plática tecnológica. Le presté el teléfono para que lo probara y viera sus funciones.
Encierto momento, sintiéndome en confianza, no pude resistirme el preguntar sobre un tema que siempre me ha tenido en ascuas:
“Oficial, ¿puedo hacerle una pregunta? Claro, si me la quiere contestar, sino pues solo dígame que no puede.”
“A ver, dime” responde el oficial.
“¿Por qué si confiscan un madral de armas, vehículos modificados, etc no los utilizan ustedes?”

“Sinceramente,” responde elmilitar. “Yo creo por dos cosas: por justos y por pendejos. Porque no es posible que uno vaya en el Hummer, que sabemos está limitado en potencia de motor, y cobertura, y llegue un cabron de esos en una camioneta dígase Suburban o de ese tipo. Te choque, te haga cagada el Hummer, le dispares y te des cuenta que no les haces nada, que las balas simplemente no traspasan su blindaje. Para que luegoellos se den de reversa, salga un cabrón por una escotilla y empiece a dispararte.”
“No, pues sí esta cabrón,” le respondí. “Porque para la gente de Reynosa y, no dudo, de México, ustedes son el único frente en el que confiamos. Pensamos que deberían tener más apoyo, e incluso fíjese que hacemos gente en Twitter que decimos que debería de haber una cuenta en un banco en la cual les depositemos comouna muestra de agradecimiento.”
El oficial un poco extrañado pero dándose cuenta que mi comentario era sincero me pregunta: “¿A qué hora sale tu avión?”
“Dentro de 3 horas”, respondí.
“Bueno, ven para que veas cómo vivimos,” me dice.
Lo acompaño a la parte trasera del aeropuerto exactamente en uno de los pisos inferiores de donde está la torre de control. Cuando me acerco, veo que un soldadoestá tratando de descongelar pollo en una cubeta de plástico de las que normalmente vienen llenas de pintura y utilizando agua de la llave.
Subimos y entramos a lo que podríamos llamar una cocina, hecha con lo poco que tenían. Un tanque de 30 litros de gas, un quemador, y una mesa que parece una parte de un escritorio. Eso sí, cocinando un arroz con pollo que olía muy bien.
Después de la cocina,ví donde duermen. Un cuarto grande, cuya pared hacia el poniente era, en su mayor parte, un ventanal tapado con cartón y cinta. No lo puedo negar, estaba cómodamente fresco y escuchaba lo que parecía un helicóptero, pero que en realidad era un aire acondicionado.
“Acabamos de conseguir este aire,” me dice el oficial, “porque ya nos estaba llevando la chingada con el calor de esta ciudad. No se...
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