Ecología y política

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 5 (1062 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 16 de mayo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
GUY SORMAN
Lunes, 13-07-09
EN la controversia mundial acerca del cambio climático es extraordinariamente difícil distinguir entre el conocimiento científico, el culto místico a la Naturaleza, la hostilidad ideológica hacia el progreso y la pose mediática.
Pero Barack Obama intenta aglutinar todas estas contradicciones en una ley que se discute intensamente en este momento en Estados Unidos. Lamayoría demócrata de la Cámara de Representantes acaba de aprobar esta ley, llamada Clean Energy Bill . El partido del Presidente la anuncia como una revolución tan significativa como la de los Derechos Civiles. Los republicanos están en contra y Paul Krugman, el editorialista estrella de The New York Times, los acusa de «traicionar al planeta»: en Estados Unidos, nunca vacilan ante laexageración. En realidad, si el Senado de Estados Unidos aprobara a su vez esta ley sobre el cambio climático, la incidencia en la temperatura sería nula. Pero América se proveería de una nueva burocracia verde e, inevitablemente, Europa se dejará llevar.
Aparentemente, este sistema estadounidense, denominado de cap and trade -fijación de límites máximos e intercambio de derechos de emisión- es inteligenteporque concilia la ecología con el mercado: cada industria productora de gases de efecto invernadero tendrá una cuota de emisión. Los que superen la cuota podrán comprar derechos para contaminar a los que no la alcancen. En los años noventa, este método que, en principio incita a la innovación, permitió la eliminación de los sulfuros que originaban la lluvia ácida en Europa y Norteamérica. Pero lalluvia ácida sólo afectaba a algunas fábricas en una zona geográfica limitada; además, existía una técnica para eliminar los gases tóxicos a un coste accesible. El sistema de fijación de límites máximos e intercambio de derechos de emisión no sirve para hacer frente al calentamiento climático, puesto que si el calentamiento existe es mundial por definición. También sabemos que el sistema no hacenada contra los gases de efecto invernadero, puesto que ya existe en Europa desde 2005 sin ningún resultado. Los estadounidenses parecen ignorar este precedente europeo (Plan de Comercio de Emisiones), cuya lección, sin embargo, está muy clara. O, como en el caso europeo, las cuotas asignadas a cada empresa son elevadas y el incentivo para innovar es nulo; o, como en el proyecto estadounidense,las cuotas son bajas y las empresas afectadas se sentirán tentadas de huir hacia países no regulados. Así pues, el cap and trade sólo tendría efecto sobre el clima si fuera mundial; pero los países emergentes, que son los que más contaminan, no lo quieren. Estos países o no creen en el calentamiento, o consideran que el desarrollo es prioritario, u opinan que el único culpable es Occidente.
Porotra parte, las energías alternativas, sin carbono, de momento no existen: no se puede hacer funcionar una fábrica de cemento con un motor eólico. A corto plazo, el único sustituto posible, aunque caro, es la energía nuclear: los ecologistas no la quieren, y los países pobres no cuentan con medios para ello.
Por tanto, se elija lo que se elija, el sistema de fijación de límites e intercambio dederechos de emisión es inservible si las cuotas son bajas, y suicida si las cuotas son elevadas. Pero en todos los casos, el sistema exige contabilizar las unidades de producción de gases de efecto invernadero, asignarles cuotas y controlar que éstas se respetan: el único resultado seguro será por tanto la creación de una extensa burocracia, con un controlador verde para cada chimenea. Observemostambién que las empresas afectadas por el cap and trade representan sólo un 30% del dióxido de carbono emitido a la atmósfera. La ley estadounidense ataca pues a lo más capitalista de nuestras economías: ¿por facilidad o por prejuicio ideológico? Demasiado a menudo, y ciertamente en el debate sobre el calentamiento, el ecologismo coincide con el anticapitalismo.
¿La conclusión es que no es urgente...
tracking img