Educaci{on

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 24 (5798 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 19 de noviembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Tres Mujeres
Libro de Rut capítulo 1
por Hamilton Smith

Tres Mujeres
Los sucesos descritos en el primer capítulo del libro de Ruth, aun cuando tuvieron lugar en un pasado lejano y en circunstancias muy distintas de las actuales, abundan en instrucciones y advertencias, a la par que dan ánimo a los creyentes de todas las épocas.
Estos acontecimientos están relacionados con la vida de tresmujeres. En primer lugar, la historia de Noemí nos brinda el ejemplo de un creyente que se aparta del camino y nos muestra la gracia del Señor que lo ha restaurado. La actitud de Orfa, la segunda mujer, nos hace reflexionar seriamente porque ella comienza profesando piedad, pero termina regresando al mundo. Por último, la historia de Rut nos anima porque es el ejemplo de un creyente que no sólotiene una buena profesión, sino que además, usando un lenguaje cristiano, lleva en sí mismo todas las marcas que acompañan a la salvación.
Para comprender plenamente la enseñanza que se nos brinda por medio de la vida de estas tres mujeres, necesitamos considerar cómo se vivía en aquellos días. El primer versículo del capítulo uno nos enseña que estos sucesos tuvieron lugar en “los días quegobernaban los jueces”. La gravedad de lo que se vivía en aquellos días se halla expresada sintéticamente en el último versículo del libro de los Jueces: “En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía”.                                  
Cuando Moisés instruyó al pueblo en cuanto a la conducta que debían tener luego de tomar posesión de la tierra, les dijo enfáticamente: “Noharéis como todo lo que hacemos nosotros aquí ahora, cada uno lo que bien le parece” (Deuteronomio 12:8). Trescientos años después de esta advertencia vemos al pueblo morando en la tierra prometida, pero, según los últimos capítulos de Jueces, en un estado moral deplorable, marcado por la corrupción y la violencia. Esta baja condición moral se debe a dos causas: primero, desecharon a Dios como suRey; y segundo, hacían lo que bien les parecía. Este pueblo se caracterizaba por rechazar la autoridad de Dios y perseverar en la independencia humana.
Es obvio que toda la miseria y la confusión que reinan en el mundo actual se deben a las mismas causas. El desprecio de la autoridad de Dios y la afirmación de la voluntad del hombre están causando estragos en lo político, en lo social y en lavida familiar. Gobernantes, docentes y padres ya no tienen temor de Dios; por otro lado, súbditos, empleados y niños viven con una marcada independencia.
El mundo, sin embargo, no debería ser nuestra principal preocupación. Lo que sí debería provocar en nosotros un profundo ejercicio de corazón es el hecho de que los mismos principios que están llevando al mundo a la ruina, ya han provocado laruina del testimonio de la Iglesia. Más aún, al considerar lo que sucede en un círculo más familiar, integrado por aquellos que han buscado caminar separados de la corrupción de la cristiandad, vemos          que el mismo mal los ha dispersado y ha causado divisiones entre ellos. No hemos sido fieles a Cristo como la cabeza de su cuerpo —fallamos en asirnos de la Cabeza (Colosenses 2:19)—; enconsecuencia, terminamos haciendo lo que bien nos parece. Desde el momento en que dejamos de asirnos de la Cabeza —Cristo en lo alto, cabeza de su cuerpo, la Iglesia, quien suple nuestras necesidades de gracia, sabiduría y poder —, se puede decir, usando el lenguaje de la época de los Jueces, que “no tenemos Rey”. Esto, lamentablemente, nos conducirá a utilizar nuestros propios recursos y hacer lo quenos parece recto según nuestro punto de vista. Quizá seamos muy sinceros, muy religiosos y estemos muy activos realizando buenas obras, pero si actuamos según nuestro propio parecer, evidentemente esto marca una clara independencia de nuestra Cabeza que está en lo alto.
La primera consecuencia directa sufrida por rechazar la autoridad del Señor y conducirse con independencia fue la hambruna que...
tracking img