Educacion ciudadana y publicidades en la distadura militar argentina

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Publicidad y dictadura: Crónica de una relación estratégica |
En el período 1976-1983, la dictadura militar montó un vasto aparato publicitario para no sólo adoctrinar a los ciudadanos y legitimar su accionar, sino también para acallar y desmentir a los organismos de derechos humanos, y denuncias desde el extranjero, catalogados por los militares como la "campaña antiargentina". |
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Lahistoria de la vaca triste En la TV aparece (con una imagen de pésima calidad, de acuerdo a las posibilidades técnicas de la época) una vaca que pasta feliz. Al fondo, se divisa una fábrica. Claros símbolos que realimentaban el tradicional mito de la Argentina fabril y agropecuaria. De pronto, un nutrido grupo de monstruos con dientes afilados, se apropian de la vaca y le exprimen tanto, perotanto, sus ubres, que queda flaca y triste. Desaparece la fábrica y el fondo colorinche se transforma en pura noche y oscuridad. "Argentina, tierra de paz y de enorme riqueza. Argentina: bocado deseado por la subversión internacional. Trató de debilitarla para poder dominarla. Eran épocas tristes y de vacas flacas. Hasta que dijimos: ¡basta, basta de despojo, de abuso y de vergüenza!. Hoy, vuelve lapaz", indicaba el audio, dando el anclaje final a lo que se veía. Un gauchito feliz coronaba la animación. Se trata de una de las más recordadas publicidades que reproducían constantemente los medios en la época de la última dictadura militar, y es sólo una de las muestras de la estrecha relación que hubo entre el gobierno represor, los medios de comunicación y varias agencias de publicidad. Bienlo supieron otros dictadores de la historia: la propaganda juega un papel crucial en la construcción de hegemonía y consenso. Hay que tener a los medios del propio lado. Y, atento a las "lecciones de la historia", bien supo utilizarlas la dictadura militar local que estuvo en el poder entre 1976 y 1983. Por aquellos años, grandes agencias publicitarias argentinas, como Lowe, De Luca o Casares-Greyparticiparon de la parafernalia de la propaganda oficial. Una de las oscuras anécdotas más recordadas fue la del famoso slogan "Los argentinos somos derechos y humanos" , asignado por unos a la agencia Ratto (que luego brindaría sus conocimientos en la materia para la campaña política de Raúl Alfonsín en 1983), y por otros, al trabajo de la agencia Burson Marsteller, de cuyo papel durante elmundial 78' damos cuenta más abajo. Entre las publicidades más recordadas están la publicidad del tanquecito de la DGI; la del soldado que le guiñaba un ojo a un nene mientras le pedía los documentos a su papá; la que (nuevamente) mostraba a la Argentina como un bife de chorizo a punto de ser "devorado por el terrorismo", o la que defendía la entrada de productos extranjeros: "Antes la competencia erainsuficiente. Teníamos productos buenos. Pero muchas veces el consumidor tenía que conformarse con lo que había sin poder comparar. Ahora tiene para elegir. Además de los productos nacionales, los importados.", sostenía. En este sentido aportaba también el slogan "Achicar el Estado es agrandar la Nación", orientada a respaldar la política económica de privatizar empresas estatales. "Mostremoscómo somos los argentinos" Pero cuando más empeño, dinero, recursos y logística puso el gobierno militar fue al momento de la organización y difusión del Mundial 78'. Para esto, contrató a la agencia publicitaria multinacional Burson Marsteller & Asociados, que desde el año 2000 pertenece al megagrupo WPP. Su función: silenciar y desmentir las denuncias de los militantes por los derechos humanos ymedios extranjeros, considerados agentes de una "campaña antiargentina". Por el servicio y las gestiones cobrarían alrededor de medio millón de dólares. Y trabajarían en coordinación con el organismo estatal creado para la organización del evento, el Ente Autárquico Mundial 78 (EAM 78), a cargo del capitán de navío Carlos Lacoste. En su libro "La vergüenza de todos", el periodista Pablo Llonto...
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