El camino a la gracia

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 19 (4641 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 28 de agosto de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
El Derecho a la Segunda Oportunidad


Quiero empezar este capítulo con una frase que me vino al espíritu, sentado a la mesa de una pequeña cafetería. Ahí fue donde el Señor comenzó a inspirarme, a darme y a poner algo en mi corazón que pudiera servir de edificación y bendición para tu vida, como lo fue para la mía; una frase que dice mucho, que desearía que no la olvides y que le désentido a tu propia vida. Esta frase dice así:


“Dios empieza donde tú crees que todo ha terminado”.


Aunque esta frase parece contradictoria, no lo es. Tú te preguntarás: (Seguro que lo harás, porque yo también me la hice cuando llegó a mi mente) ¿Por qué alguien quiere empezar algo cuando para mí o para ti, querido lector, ya está terminado? ¡Ilógico, ¿verdad?! Eso es lomismo que yo pensé.


Pero esa frase me impulsó a escribir este capítulo, dando lugar al Dios de las segundas oportunidades para que Él comience donde nosotros pensamos que todo está terminado. Él es quien comienza poniendo gozo donde hay tristeza y no alegría, ya que ésta desaparece cuando las emociones se terminan.


Ese es nuestro Dios, quien hace las cosas perfectas y hermosas,sin importarle tiempo, lugar o circunstancias. Porque Él es un Dios de imposibles.


Déjame contarte una historia basado en Juan 8:1-11, la cual, con seguridad, va a cautivar tus emociones y te transportará a ese lugar. ¿Me acompañas?


Todos los preparativos estaban listos para el gran día en el que naciera la niña que esperaban con tanta emoción; una niña que cambiaría elsilencio de la casa por lloros y risas.


Cuando se comienzan escuchar los primeros lloriqueos de la niña, en una sala de hospital, el feliz día llegó. Los ojos de su padre se vieron como platos en su rostro, pues acababa de nacer la niña a la cual cuidarían y educarían de tal manera que fuera un ejemplo para la sociedad y un orgullo para su familia y, de alguna manera, mientras iba creciendoeso lo iba demostrando.


La belleza particular que tenía le hacía caracterizar entre las muchas niñas de su barrio. Así fue pasando su adolescencia y su juventud, distinguida por ser una de las mejores estudiantes, y su carisma para con los otros. Todos pensaban que esta señorita llegaría muy lejos. Hasta que un día, en una de sus caminatas diarias hacia el lugar de su trabajo,encontraría al hombre que llenaba todas sus expectativas, como mujer.


Se conocieron, salieron un par de veces y con una sonrisa en su rostro anunció a sus padres que había encontrado al hombre de su vida; el que sería el padre de sus hijos, el hombre con el cual envejecería y cuidaría de sus nietos.


Mientras los días pasaban, su emoción era cada vez más grande. Con el paso del tiempocomenzó hacer preparativos para el evento más importante de su vida: ¡Su matrimonio!


Pero lo inesperado surgió un día, como una nube cargada de lluvia. La persona en la cual puso toda su admiración, toda su confianza y todos sus sueños, acaba de virar una de las esquinas de su barrio con una dama del brazo y dos niños; uno al extremo del otro. ¡Ella casi no lo puede creer!Quiere pensar otra cosa, pero mil y un pensamiento cruzan por su mente; tal vez una amiga, una visita de su familia, una pariente cercana, etc. En fin, muchas son las cosas que en el momento se podían pensar, pero era casi inevitable la mirada de complicidad y dulzura que esta dama tenía hacia el hombre de sus sueños.


Ella quisiera que el mundo dejara de girar en ese momento y poderencontrar una razón válida a lo que está pasando en su vida, pero no lo hay. Indiscutiblemente, la dama con quien está caminando es su esposa y los niños son sus hijos. El día siguiente, el cielo se dibuja de un color gris, como el pensamiento que lleva a la cita habitual en el lugar de siempre. El, al mirarla, sabe que hay problemas. Mas aún así dibuja una sonrisa en su rostro y le pregunta: “¿Qué...
tracking img