El castillo de los carpatos

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 196 (48992 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 26 de enero de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
Julio Verne
EL CASTILLO DE LOS CÁRPATOS

PRIMERA PARTE

CAPÍTULO PRIMERO

Esto no es una narración fantásti¬ca; es tan sólo una narración nove¬lesca. ¿Es preciso deducir que, dada su inverosimilitud, no sea verdade¬ra? Suponer esto sería un error. Pertenecemos a una época donde todo puede suceder. Casi tenemos el derecho de decir que todo acontece. Si nuestra narración no es verosímil hoy,puede serio mañana, gracias a los elementos científicos, lote del porvenir, y nadie opinará que sea considerada como leyenda. Por otra parte, no se inventan leyendas a la terminación de este práctico y posi-tivo siglo XIX; ni en Bretaña, la co¬marca de los montaraces korrigans. ni en Escocia, la tierra de los brow¬Nics y de los gnomos, ni en Norue¬ga, la patria de los ases, de los elfos, de lossilfos y de lis valqui¬rias, ni aun en Transilvania, donde el aspecto de los Cárpatos se presta por sí a todas las evocaciones fantásticas. No obstante, conviene hacer notar que el país transilvano está todavia muy apegado a las supersticiones de los antiguos tiempos.
M. de Gérando ha descrito estas provincias de la extrema Europa. Eliseo Reclus las ha visitado, pero ninguno de los dos ha dichonada que se relacione con la curiosa na¬rración objeto de este libro. ¿La conocieron? Tal vez, pero acaso no han querido dar fe a la leyenda. Esto es sensible, pues la hubieran referido, el uno con la precisión del historiador, el otro con aquella poe¬sía natural en él y derramada en sus relaciones de viaje.
Puesto que ni uno ni otro lo han hecho, voy yo a intentarlo.
El 19 de mayo de aquel año,un pastor apacentaba su rebaño a la orilla de un verde prado, al pie del Retyezat, que domina un valle fértil, cubierto de árboles de rama¬je recto y enriquecido con bellas plantaciones. Las galernas que vie¬nen del N.O. arrasan durante el in¬vierno este terreno descubierto y sin abrigo. Entonces, según la frase del país, se le hace la barba, y algu¬nas veces muy al rape.
Aquel pastor no teníanada de los de la Arcadia en su traje, ni nada de bucólico en su actitud. No era un Dafnis, ni un Amintas, ni un Tityre, ni un Licidas, ni un Me¬libeo. El Lignon no murmuraba a sus pies, encerrados en gruesos zue¬cos de madera. Estaba junto al río de Valaquia, cuyas aguas frescas hubieran sido dignas de correr por entre las sinuosidades de que se habla en la novela Astrea.
Frik Frik, natural deWerst (así se llamaba el rústico pastor), tan descuidado de su persona como las bestias; bueno para habitar en aque¬lla zahurda construida a la entrada de la aldea, y donde sus cameros y sus puercos vivían en revuelta prouacrerie, única voz tomada del antiguo idioma que conviene a los piojosos apriscos del distrito.
El immanum pecus apacentado por dicho Frik, era immanior ipse. Echado sobre unmullido otero, dor¬mía el pastor, un ojo cerrado, el otro alerta, con la gran pipa en la boca, silbando de vez en cuando a sus perros si alguna oveja se ale¬jaba del prado, o tocando el cuer¬no, cuyo sonido repercutía en los ecos de la montaña.
Eran las cuatro de la tarde. El sol declinaba en el horizonte. Hacia la parte Este divisábanse algunas cúspides, cuyas bases estaban como sumergidas en flotantebruma. Al S.O., dos gargantas de la cordillera dejaban pasar un oblicuo haz de luz solar, como el punto luminoso que se filtra por una puerta entor¬nada.
Este sistema orográfico pertenece a la parte más selvática de la Tran¬silvania, comprendida bajo la deno¬minación del distrito KlausenbKurg u olosvar.
La Transilvania es un curioso fragmento del imperio de Austria; dicha región se llama enlengua ma¬gyar «El Erdely», o, lo que es igual, «el país de los bosques». Se halla limitada al Norte por Hungría, por Valaquia al S., y por Moldavia al O. Ocupa una extensión superficial de sesenta mil kilómetros cuadra¬dos, o sean seis millones de hectá¬reas próximamente la novena parte de Francia ; es una especie de Suiza, pero una mitad más vas¬ta que los dominios helvéticos, aun¬que sin ser...
tracking img