El cisma de occidente

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El cisma de occidente.
Conciliarismo o teoría conciliar es la doctrina que considera al Concilio Ecuménico o Universal como la suprema autoridad de la Iglesia, elevándolo (condicionalmente o por principio) por encima del papado.
Esta doctrina argumenta que un concilio ecuménico representa a toda la Iglesia y obtiene su potestad directamente de Cristo; a esa potestad están sometidos y tienen queobedecer todos los fieles, también los miembros de la jerarquía, incluso el mismo Papa.
La teoría conciliarista tiene sus premisas en aquellos múltiples factores de índole histórica, política, canonística y sobre todo eclesiológica que, presentes en la época medieval, confluirían finalmente en la gran crisis que afectó la vida de la Iglesia en los siglos XIV-XV y que toma el nombre de cisma deoccidente (1378-1417).
La vía conciliar pareció ser la única posible para obtener la vuelta a la unidad. El concilio de Constanza (1414-1418) se convocó precisamente con esta finalidad. Donde en pleno Cisma con tres papas de por medio se declaró:
Controversia filioque,
En la teología cristiana la cláusula filioque, o controversia filioque, hace referencia a la disputa entre la Iglesia católica yla Iglesia ortodoxa por la inclusión en el Credo del término latino filioque que significa: «y del Hijo».
La Iglesia de Oriente difiere de la Occidental en lo que expone el Credo Niceno acerca del Espíritu Santo. En la forma Oriental se dice: el Espíritu Santo «procede del Padre». En la forma Occidental se añaden las palabras: «y del Hijo» (escrito en latín: filioque). La Iglesia Occidentalconfiesa una doble procesión del Espíritu Santo: «del Padre y del Hijo». La Iglesia Oriental considera que esto es una herejía
Evolución histórica.
La primera versión de Credo se fijó en el Primer Concilio Ecuménico celebrado en Nicea en 325, por lo que es conocido como Credo niceno. En él no se hacía referencia alguna al origen del Espíritu Santo ya que lo que en ese momento se intentaba erasentar, frente al arrianismo, la doctrina de la Iglesia en lo referente a la figura de Jesucristo, por lo que se incluyeron frases como “engendrado, no creado” y “consubstancial al Padre”.
El Credo niceno ampliado por el Segundo Concilio Ecuménico, celebrado en Constantinopla en 381, fue en el que se estableció, siguiendo lo dispuesto en el Evangelio de Juan (15,26b), que el Espíritu Santo “procede delPadre” al decir:
«Credo in únum Deum... et in Spíritum Sánctum... qui ex Patre procédit.»
«Creo en un solo Dios... y en el Espíritu Santo... que procede del Padre.»
Este nuevo texto es conocido como Credo niceno-constantinopolitano que, sin embargo no tuvo carácter normativo hasta el Cuarto Concilio Ecuménico celebrado en Calcedonia en 451.
En el año 397, durante el primer Concilio de Toledo,se produjo la añadidura del término Filioque, por lo que el Credo pasaba a declarar que el Espíritu Santo “procede del Padre y del Hijo” al decir:
«Credimus in unum verum Deum Patrem et Filium et Spiritum Sanctum ... sed a Patre Filioque procedens.»
«Creemos en un solo Dios verdadero, Padre, Hijo y Espíritu Santo ... que procede del Padre y del Hijo.»1
Colegiata de Alquézar. Trinidad tricéfalacreando a Adán.
El Credo, con la cláusula Filioque, se extiende en el siglo VIII por el reino franco, lo que obligó a Carlomagno a convocar en 809 un concilio que se celebró en Aquisgrán, donde el papa León III prohibió el uso de la cláusula Filioque ordenando que el Credo, sin la misma, fuera grabado sobre dos tablas de plata y expuesto en la Basílica de San Pedro.
A pesar de dichaprohibición, la cláusula Filioque siguió siendo utilizada en el reino franco con el beneplácito implícito de Roma. Esta actitud será una de las causas del cisma fociano, germen del posterior, y hasta hoy definitivo, Cisma de Oriente datado en el año 1054.
En 1014 con motivo de su coronación como emperador de Sacro Imperio, Enrique II solicitó al papa Benedicto VIII la recitación del Credo con la inclusión...
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