El laberinto sentimental

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 355 (88564 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 24 de agosto de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
INTRODUCCIÓN
«A la gente le gusta sentir. Sea lo que sea», escribió Virginia Woolf en su diario. Hay que
darle la razón y escandalizarse después por habérsela dado. ¿Cómo vamos a desear sentir en
abstracto, acríticamente, al por mayor, cuando sabemos que algunos sentimientos son
terribles, crueles, perversos o insoportables? La contradicción existe y sospecho que
irremediablemente. Nosmorimos de amor, nos morimos de pena, nos morimos de ganas, nos
morimos de miedo, nos morimos de aburrimiento, y, a pesar de la eficacia letal de los afectos,
la anestesia afectiva nos da pavor.
El sentimentalísimo Antonio Machado nos contó que le hacía sufrir la espina de una pasión.
Por fin consiguió arrancársela, y cuando esperábamos un suspiro de alivio, oímos de él sólo
una queja: ¡Ya nosiento el corazón! Paradójica relación del poeta con sus afectos, que
resumió en una copla:
Ni contigo ni sin ti tienen mis penas remedio. Contigo porque me matas, y sin ti porque me
muero.
Esta contradicción alumbra y oscurece nuestras vidas. Freud, otro sentimental, erró al pensar
que todo lo que hace el ser humano lo hace para aliviar la tensión. No es verdad que aspiremos a
esa tranquilidadbeatífica. Queremos estar simultáneamente satisfechos e insatisfechos,
ensimismados y alterados, en calma y en tensión. Bexton demostró con sus experimentos que
somos incapaces de soportar la privación de estímulos mucho tiempo. Somos insaciables
consumidores de emociones. Sin embargo, aunque adictos al estremecimiento, nos horrorizaría
estar siempre estremecidos. La rutina nos aburre, pero lanovedad nos asusta. Si fuera un cínico,
diría que la cultura no es más que un educado intento de resolver un problema insoluble: cómo estar
al mismo tiempo tranquilos y exaltados. La ruleta rusa, la montaña rusa, el vodka ruso, la novela
rusa y la revolución rusa, por poner ejemplos de una sola familia léxica, lo intentaron con mejor o
peor fortuna.
Las contradicciones de la vida afectiva mellenan de perplejidad. ¿Qué otra cosa pueden producir
las clásicas paradojas del amor, al menos del amor que cantan los poetas? La gran Safo habló con
estusiasmada melancolía de la confabulación de los opuestos en que el amor consiste: «Otra vez
Eros, que desata los miembros, me hacía estremecerme, esa bestezuela amarga y dulce, contra la
que no hay quien se defienda.» La pequeña Safo,renegrida y abandonada, con razón estaba
confusa: «No se qué hacer: mi pensamiento es doble.» Dobles han sido, al parecer, los sentimientos
de todos los amantes semióticos, de los que he de decir que no me fío mucho. Las descripciones
típicas y tópicas del amor insisten en la contradicción: «Mostrarse alegre, triste, humilde, altivo, /
enojado, valiente, fugitivo, / satisfecho, ofendido, receloso»,eso es el amor según Lope de Vega.
Para Quevedo, «es hielo abrasador, es fuego helado / es herida que duele y no se siente, / es un

soñado bien, un mal presente, / es un breve descanso muy cansado». En fin, que Safo, Lope de
Vega, Quevedo y muchos más que me guardo por no parecer reiterativo y archiculto, estaban
hechos un lío.
Con razón lo estaban, porque lo más íntimo en nosotros resultalo más lejano. No entendemos lo
que nos pasa. «No sé lo que significa que yo esté tan triste», gime Heine en un poema, y le
comprendo. Nos encontramos tristes, alegres, deprimidos, furiosos, como si nos hubiéramos
perdido previamente. No sentimos lo que queremos sentir. Somos recelosos cuando quisiéramos ser
confiados, deprimidos cuando alegres, espantadizos cuando valerosos. Nos angustiannecios miedos
que no tienen ni razón ni remedio. Sufrimos dolores verdaderos por la carencia de bienes falsos.
Leo en un libro sobre la anorexia: «¿Se saben delgadas pero se sienten gordas?» ¿Qué nos ocurre?
¿Albergamos en nuestro organismo psicológico un organismo sentimental autónomo y parasitario
como un huésped no querido? La sabiduría popular afirma esa esquizofrenia inevitable, hasta con...
tracking img