El misterio de la Persona

EL MISTERIO DE LA PERSONA:
ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA Y ANTROPOLOGÍA TEOLÓGICA

En el presente ensayo, pretendo hacer interactuar el contenido que aparece en la Introducción del texto desarrollado por el profesor del curso en línea; el video que contiene la Introducción a la antropología filosófica, y algunas de las frases o pequeños párrafos de Dios en medio de nosotros. Esbozo de una teologíatrinitaria kerygmática de Barbara Andrade con la experiencia que últimamente estoy presenciando por la enfermedad de mi madre. Experiencia que nos ha colocado como familia en la reflexión y vulnerabilidad sobre el sentido de la existencia, sobre el valor de hemos hecho de la persona, de vida, sobre la fe.

La enfermedad de insuficiencia renal e hipertensión que una persona que ha padecidoaproximadamente 40 años, ha colocado a la familia en tensión en la vivencia del binomio amor-dolor. Por un lado, hay deseos de aferrarse a la vida de la madre, de no dejarla partir, de constatar que aún hay edad para continuar en este caminar por la historia, y por otro lado, ver la crudeza de la enfermedad que va consumiendo poco a poco a la persona provoca también el deseo de no verla sufrir más.En esta vulnerabilidad de la enfermedad, de ver cómo poco a poco se va consumiendo la persona querida, surgen con más fuerza e insistencia las preguntas fundamentales de la existencia, en palabras de Ángel F. Méndez Montoya refiriéndose a la antropología teológica, pero que perfectamente responde a lo mencionado anteriormente dirá, será una contemplación de nuestro ser, una reflexión ontológica1.Esta contemplación de nuestro ser interactúa con el sentido de la vida, quizá son los dos rieles con los cuales se camina en la historia.

Las preguntas existenciales de las cuales va teniendo la persona un esbozo en la respuesta, un balbuceo, pero que perfectamente satisface la curiosidad ante sus preguntas las encontramos en el video Introducción a la Antropología Filosófica: ¿Quién soy? ¿Dedónde vengo? ¿Cuál es el sentido de mi existencia? ¿Qué es la muerte? Contestar las preguntas nos puede hacer sentir: estupor o admiración; frustración o admiración.2
Considero que estos binomios estupor o admiración; frustración o admiración los vive la persona en el proceso de autoconocimiento, independientemente de cual binomio sea más frecuente, es impresionante que en la proximidad del términode la vida aparezca estupor – admiración, y me atrevo a decir que este binomio es el que aparece porque, por sus frutos los conoceréis. Ese es el que se presenció en la persona enferma antes mencionada ya que las palabras que indicaba en la inconsciencia de la enfermedad eran las del salmista: el Señor es mi Pastor, nada me falta.

Efectivamente cuando Dios se encarna en la historia, laencarnación expresa a Dios en nosotros, pero también a nosotros en Dios3, si Dios se hace palpable, creíble, en la vida de los demás, en la historia de la humanidad, en el enfermo se palpa más esta manifestación de Dios, esta encarnación, porque, es en el atardecer de la vida, en el ocaso, cuando se manifiesta la manera en cómo viví, en cómo permití que Dios se hiciera presente. Indudablemente estepermitir que Dios se hiciera presente es consecuencia de lo que Bárbara Andrade diría: la persona como un sujeto capaz de encuentro, porque sin el encuentro con Dios tampoco habría comunión con él.4

Para poder llegar al ocaso de la vida con la experiencia del encuentro con Dios, de un encuentro gradual, de comunión con él y con el otro, con la naturaleza y definitivamente, consigo mismo, serequiere de una vivencia también promovida consigo mismo.
Definitivamente, en el transcurso de la historia personal, las preguntas existenciales son parte esencial La pregunta de la persona por sí misma, por su propia identidad, es una pregunta existencial por una realidad ontológica. No quiere saber quién deviene, sino quién es.5 Quizá por eso a los tres años de vida, el infante no se cansa de...
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