El misterio del dolor humano y el dios que sufre

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  • Publicado : 2 de septiembre de 2010
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EL MISTERIO DEL DOLOR HUMANO Y EL DIOS QUE SUFRE

EL SUFRIMIENTO EN LA BIBLIA
«Me complazco... en las aflicciones, en las angustias» 2Cor 12,10 osa escribir Pablo a los convertidos de Corinto. El cristiano no es un estoico que cante «la majestad de los sufrimientos humanos», sino discípulo del «jefe de nuestra fe» que «en lugar del gozo que se le proponía soportó la cruz» Heb 12,2. Elcristiano mira todo sufrimiento a través de Jesucristo; en Moisés «que estimó el oprobio de Cristo como una riqueza superior a los tesoros de Egipto» Heb 11,26 reconoce la pasión del Señor.
¿Pero qué significados tiene el sufrimiento en Cristo? ¿Cómo el sufrimiento, tan frecuentemente maldición en el AT, se convierte en bienaventuranza en el NT? ¿Cómopuede Pablo «sobreabundar de gozo en todas lastribulaciones» 2Cor 7,4 8,2? ¿Será la fe insensibilidad o exaltación enfermiza?

AT
I. LO SERIO DEL SUFRIMIENTO
La Biblia toma en serio el sufrimiento; no lo minimiza, lo compadece profundamente y ve en él un mal que no debiera haber.
1. Los gritos del sufrimiento.
Lutos, derrotas y calamidades hacen que se eleve en la Escritura un inmenso concierto de gritos y de quejas. Es tan frecuente el gemidoen ella que dio origen a un género literario propio, la lamentación. Las más de las veces estos gritos se elevan a Dios. Cierto, el pueblo grita ante el faraón para obtener pan Gen 41,55, y los profetas gritan contra los tiranos. Pero los esclavos de Egipto gritan a Dios Ex 1,23s, los hijos de Israel gritan a Yahveh 14,10 Jue 3,9 y los salmos están llenos de estos gritos de aflicción. Estaletanía del sufrimiento se prolonga hasta el «gran clamor y hasta las lágrimas» de Cristo ante la muerte Heb 5,7.
2. El juicio pronunciado sobre el sufrimiento responde a esta rebelión de la sensibilidad: el sufrimiento es un mal que no debiera ser. Desde luego, se sabe que es universal: «El hombre nacido de la mujer tiene una vida breve repleta de miserias» Job 14,1 Eclo 40,1-9, pero uno no se resignaa ello. Se sostiene que sabiduría y salud van de la mano Prov 3,8 4,22 14,30, que la salud es un beneficio de Dios Eclo 34,20 por razón del cual se le alaba Eclo 17,27 y se le pide Job 5,8 8,5ss Sal 107,19. Diversos salmos son oraciones de enfermos que piden la curación Sal 6 38 41 88.
La Biblia no es dolorista; hace el elogio del médico Eclo 38; aguarda la era mesiánica como un tiempo decuración Is 33,24 y de resurrección 26,19 29,18 61,2. La curación es una de las obras de Yahveh 19,22 57,18 y del Mesías 53,4s. La serpiente de bronce Num 21,6-9 ¿no viene a ser una figura del Mesías Jn 3,14?
II. EL ESCÁNDALO DEL SUFRIMIENTO
La Biblia, profundamente sensible al sufrimiento, no puede, como tantas religiones en torno a ella, recurrir para explicarlo a querellas entre los diferentes dioseso a soluciones dualistas. Cierto que para los exilados de Babilonia, abrumados por sus calamidades «inmensas como el mar» Lam 2,13, era muy grande la tentación de creer que Yahveh había sido vencido por uno más fuerte; sin embargo, los profetas, para defender al verdadero Dios, no piensan en excusarlo, sino en sostener que el sufrimiento no se le escapa: «Yo hago la luz y creo las tinieblas, yohago la felicidad y provoco la desgracia» Is 45,7 63,3-6. La tradición israelita no abandonará jamás el atrevido principio formulado por Amós: «¿Sucede alguna desgracia en una ciudad sin que Dios sea su autor?» Am 3,6 Ex 8,12-28 Is 7,18. Pero esta intransigencia desencadena reacciones tremendas: «¡No hay Dios!» Sal 10,4 14,1 concluye el impío ante el mal del mundo, o sólo un Dios «incapaz deconocimiento» 73,11; y la mujer de Job, consecuente: «¡Maldice a Dios!» Job 2,9.
Sin duda se sabe distinguir en el sufrimiento lo que comporta alguna explicación. Las heridas pueden ser producidas por agentes naturales Gen 34,25 Jos 5,8 2Sa 4,4, los achaques de la vejez son normales Gen 27,1 48,10. Hay en el universo poderes malignos, hostiles al hombre, los de la maldición y de Satán. El pecado...
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