El retorno de los brujos

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EL RETORNO DE LOS BRUJOS.
RESUMEN
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Jaime Alberto Vélez en su artículo para la revista “El mal pensante” expresa su preocupación ante la actual forma de aprendizaje de los estudiantes.
El futuro ha sido previsto como una época de grandes comodidades y facilidades. En virtud de la maquina fotocopiadora, hoy un estudiante puede salir de la universidad sin necesidad de haber leído un librocompletamente.
Los soñadores anhelaban que un estudiante pudiera en unas pocas hojas obtener todo el conocimiento de su carrera. Nuestra época ha respondido a los deseos de los soñadores con el nacimiento de un nuevo intelectual, “El doctor en fotocopias”. Este nuevo “espécimen” (como lo define Jaime Alberto Vélez) caracterizado por su astucia, espíritu desenvuelto, dominio de detalles, seguridad alhablar de un tema y porque no pierde su tiempo en la lectura sino en actividades “con mas roce social”, ha reemplazado al sabio y dedicado estudiante de antaño, que dedicaba la mayoría de su tiempo a la compresión y al detalle de un tema. La acumulación de datos dispersos le permite tener un conocimiento completo, aunque no tenga idea de la conexión entre esos datos, este intelectual llega confacilidad al grano, cumple con lo que se le exige y tiene la respuesta a la mayoría de las preguntas.
Este nuevo hallazgo va muy acorde con la actual definición de realidad, una realidad recortada y parcial donde el libro, como principio unificador del conocimiento, permanece solo como soporte o punto de referencia. El doctor en fotocopias reconoce al libro como fuente de conocimientos fundamentalesy puede que los compre pero nunca los lee de principio a fin, destina su tiempo a la lectura de capítulos o fragmentos del libro, convencido que su mente hará una síntesis y comprensión correcta.
En conclusión. “Leer y estudiar se han reducido en realidad a una sola actividad: subrayar”
Descripción:
Todas las canicas en el mismo saco. — La desesperación del historiador. — Dos amantes de loinsólito. — En el fondo del lago del Diablo. — Un antifascismo que levanta, viento. — B...ergier y yo ante la inmensidad de lo extraño. — También Troya era una, leyenda. — La historia atrasada. — De lo visible vulgar a lo invisible fantástico. — Apólogo del escarabajo de oro. —Se puede oír la resaca del futuro. — Hay algo más que la fría mecánica.
Durante la ocupación, vivía en París, en el barrioescolar, un viejo muy original que se vestía como un burgués del siglo xvn, leía sólo a Saint Simon, comía alumbrándose con antorchas y tocaba la espineta. No salía más que para ir al colmado y a la panadería, cubriendo con un capuchón su peluca empolvada y vistiendo una hopalanda que dejaba ver sus medias negras y sus zapatos con hebillas. El tumulto de la Liberación, el tiroteo y la agitaciónpopular le molestaron. Sin comprender nada de lo que pasaba, pero agitado por el miedo y la indignación, salió una mañana al balcón, con su pluma de oca en una mano y flotando su pechera al viento, y gritó, con la fuerte y extraña voz del solitario:
—¡Viva Coblenza!
La gente no comprendió, viendo sólo lo singular de su actitud; los vecinos, excitados, tuvieron la impresión instintiva de que unhombre que vivía en otro mundo tenía pacto con el mal; el grito parecía alemán, subieron, derribaron la puerta, le apalearon, y el hombre murió.

Aquella misma mañana un joven capitán de la Resistencia, que acababa de conquistar la Prefectura, mandaba cubrir de paja la gran alfombra del despacho y disponer en haces los fusiles, a fin de sentirse vivir en un cuadro de su primer libro deHistoria.
A la misma hora, se descubría en los Inválidos la mesa, los trece sillones, los estandartes, las ropas y las cruces de la última asamblea de los Caballeros de la Orden Teutónica, bruscamente interrumpida.

Y el primer carro del Ejército Leclerc franqueábala puerta de Orleáns, signo aplastante de la derrota alemana. Lo conducía Henri Rathenau, cuyo tío Walter había sido la primera víctima...
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