El tesoro del templo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 342 (85416 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 25 de abril de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
Eliette Abécassis

[pic]

QUMRÁN, 3
EL TESORO DEL TEMPLO

A mi madre,
pues gracias a ella
he escrito este libro.

Juntaos, y os anunciaré lo que ha de acontecer en días venideros.
Génesis 49,1.

INDICE

[pic]
PRÓLOGO 5
PRIMER PERGAMINO. El pergamino del crimen 7
SEGUNDO PERGAMINO. El pergamino de Sión 20
TERCER PERGAMINO. Elpergamino del Padre 39
CUARTO PERGAMINO. El pergamino del Tesoro 53
QUINTO PERGAMINO. El pergamino del Amor 73
SEXTO PERGAMINO. El pergamino de los Templarios 91
SÉPTIMO PERGAMINO. El pergamino de la Guerra 103
OCTAVO PERGAMINO. El pergamino de la Desaparición 116
NOVENO PERGAMINO. El pergamino del Retorno 133
DÉCIMO PERGAMINO. El pergamino del Templo 143

GLOSARIO 152ALFABETO HEBREO 153

RESEÑA BIBLIOGRÁFICA 154

(

PRÓLOGO

Corría el 16 del mes de nisán del año 5761, o, para quien lo prefiera, el 21 de abril del año 2000, treinta y tres años después de mi nacimiento.
En la tierra de Israel, en medio del desierto de Judea, cerca de Jerusalén, fue hallado el cuerpo de un hombre asesinado en las circunstancias más extrañas.
Había sidoatado sobre un altar de piedra y luego degollado y quemado. Su carne, medio calcinada, dejaba entrever los huesos.
Los bordes de su túnica de lino blanco y el turbante que lo cubría estaban manchados de sangre. Sobre el altar de piedra había siete trazos sanguinolentos pintados por la mano del asesino. Aquel hombre había sido sacrificado como un animal. Se le había abandonado así, con los brazosen cruz y la garganta abierta.
Shimon Delam, antiguo jefe del ejército israelí y actual director del Shin Beth, el servicio secreto interior, fue a ver a mi padre, David Cohen, para pedirle ayuda en aquel asunto. Mi padre, dedicado a la paleografía de pergaminos antiguos, y yo —Ary Cohen— habíamos trabajado juntos para Shimon, dos años antes, en la resolucióndel enigma de un manuscritodesaparecido y de unas misteriosas crucifixiones.
—David —dijo Shimon después de haberle expuesto el caso—, si vuelvo a apelar a ti es porque...
—Porque no sabes a quién más dirigirte —dijo mi padre—. Porque tus policías no entienden nada ni de sacrificios rituales ni del desierto de Judea.
—Y aún menos de sacrificios humanos... Reconocerás que eso nos remite a una época muy antigua.—Antigua —dijo mi padre—, en efecto. ¿Qué quieres de mí?
Shimon sacó una bolsita negra de plástico y la tendió a mi padre, que miró en su interior.
—Un revólver —dijo mi padre—. Calibre 7,65.
—Este caso podría llevarnos muy lejos, y no estoy hablando del desierto de Judea ni de la historia de esta región. Hablo de la seguridad de Israel.
—¿Podrías contarme algo más?
—Eneste momento hay mucha tensión en nuestras fronteras. Nos han informado de movimientos de tropas en el sur de Siria. Se está preparando una guerra, pero no sé dónde ni por qué. Este asesinato podría ser la primera señal.
—La primera señal —repitió mi padre—. No sabía que creías en señales...
—No —dijo Shimon—. No creo en señales. La CIA tampoco, y, sin embargo, estamos de acuerdo. Segúnnuestros expertos, el arma del crimen, que apareció cerca del cuerpo, es un cuchillo fabricado en Siria en el siglo xii.
—En el siglo xii —repitió mi padre.
—La víctima es un arqueólogo que estaba excavando en Israel. Buscaba el tesoro del Templo siguiendo las indicaciones precisas de un pergamino del mar Muerto...
—¿Estás hablando del Pergamino de Cobre?
—Precisamente.
Mipadre no pudo reprimir una sonrisa. Cuando Shimon utilizaba el adverbio «precisamente», eso quería decir que la situación era grave.
—Sabemos que el verdadero objetivo de ese hombre era construir el Tercer Templo. También sabemos que tenía enemigos... Ya me conoces, soy un militar, las motivaciones profundas de este crimen me superan...
—Vamos —dijo mi padre—, al grano...
—No es...
tracking img