En este pueblo no hay ladrones

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 2 (392 palabras )
  • Descarga(s) : 30
  • Publicado : 28 de junio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Dámaso es un personaje desagradable. Con esa sensación quedé después de leer este cuento, narrado en el buen estilo de García Márquez. No le encuentro virtudes que disculpen todas sus malas accionesy formas de enfrentar la vida, con una clara expresión de total desprecio por las personas, desde las que le entregan sus intimidades hasta las que nunca lo han tratado, como sucede con el forasteroconvertido en "negro expiatorio" de un robo cometido por aquel, con amplias características de estupidez. Cada uno de sus actos refleja esta esencia de sus ser, que lo hace tan repugnante: es un vagoempedernido que vive sólo para su satisfacción; el tiempo lo distribuye en tantas acciones sin sentido como gastarse tres horas diarias en el acicalamiento personal; deambula de la casa al cine, deeste a la plaza, de aquella al salón de baile y de cada acción de estas no queda nada que merezca ser aplaudido o admirado. Vive a expensas de Ana, quien trabaja por los dos y para los dos, diecisieteaños mayor que él y cuya actitud resulta incomprensible, en su abnegación estúpida por Dámaso, con quien convive, de quien está embarazada, a quien atiende en sus necesidades primarias y de quien recibetodo el desprecio y los golpes necesarios para mantener la situación en su cauce normal. En medio del hastío, un viernes, Dámaso decide robarse las bolas del único billar del pueblo, en un arrebatoirracional que permite abrir una ventana hacia un mundo tan imbécil como Dámaso mismo, donde el poder de la justicia se ensaña con un forastero negro, quien según el fallo a priori del pueblo tiene queser el culpable, "porque en este pueblo no hay ladrones". Toda la ofuscación que generan en el lector los actos de Dámaso, con sus golpes a Ana, su agresión a un agente viajero, su inmisericorderesguardo detrás de la inoperante justicia o su cínica ayuda a Don Roque, el propietario del billar, no impiden encontrar un divertimento en sus líneas. Tal vez porque refleja muy bien la realidad que...
tracking img