Ensayo señora ris

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 3 (517 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 16 de mayo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
La señora Rius. De moral distraida
Julián Peiró. Editorial Comanegra. 2009

La otra biografía. Madame Rius , Lidia Artigas, de 70 años, es una institución en el mundo de la prostitucióncatalana. En 50 años de oficio ha conocido las rarezas sexuales de Dalí, Cela, Belmondo, El Rey Faisal, Orson Welles....
Ya retirada del ejercicio activo de la prostitución, tras seis décadas de oficio, hadecidido sacar a la luz sus vivencias en La señora Rius, de moral distraída, de Julián Peiró, recientemente publicado por la editorial Comanegra. «Para romper tabúes y porque vivo enamorada de misrecuerdos y es agradable contarlos», dice.

Uno de los capítulos más jugosos y descarnados de la biografía de madame Rius -nombre artístico tras el que trabaja Lydia Artigas, 70 años, respetada y míticadama de la prostitución catalana- es aquél que narra su encuentro con el genial Salvador Dalí en un burdel. Madame Rius sitúa el episodio, mediada la década de los 60, en el San Mario, uno de losprostíbulos más exquisitos de la Barcelona de entonces, donde ella trabajaba. El artista y su diabólico bigote hicieron su entrada rodeado de un grupo de impresionantes mujeres -altas y rubias- a las quellamaba las suecas y a quienes pedía que lo aclamaran junto a la plantilla del San Mario: «Divino, llamadme divino». Era la época en la que pintaba el Cristo crucificado, la del Dalí más excéntrico,aunque Lydia nunca imaginó que tanto. «Tráigame un pato», dispuso un firme y casi sexagenario Salvador Dalí tras sentarse en uno de los sillones del local. Cuando uno de los lacayos del pintor regresócon el animal -vivo- la joven quedó tan horrorizada que abandonó la estancia y se marchó al piso de arriba. Las suecas cogieron el pato y lo inmovilizaron con fuerza sobre una mesa mientras una deellas desabrochaba a Dalí los pantalones. Le dieron un cuchillo al maestro y este lo usó para cortarle el cuello al bicho justo cuando lo penetraba. Disfrutaba con los estertores del pobre animal. «Me...
tracking img