Ensayo sobre la verdad

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ENSAYO SOBRE LA VERDAD

Había una vez un tamborilero que se llamaba Oscar.
Oscar perdió a su pobre mamá que comió demasiado pescado.
Había una vez un pueblo crédulo que creía en Papá Noel
pero Papá Noel era en realidad un ogro.

Oscar (vos en off). Le tambour

Doña Verdad de ars

Supongamos que hayas resuelto el enigma del universo, ¿cuál es tu
destino? Supongamos que hayas arrancadoa la verdad todos sus
velos, ¿cuál es tu destino? Supongamos que hayas vivido feliz cien
años, y vayas a vivir aún cien años más, ¿cuál es tu destino?
(Khayyam, Omar; Rubaiyat 17)

Pues no, no hemos descubierto el enigma del universo pero suponemos que hay libros que contienen el secreto. Dicen que la verdad tiene sus velos pero ¿cómo saber cuáles son todos sus vestidos? Y acaso,¿podremos alguna vez conocerla?
Tal vez cien años de vida sean mucho tiempo de búsqueda pero al menos intentaremos descubrir qué vestidos y qué caminos ha seguido Doña Verdad de …………… a lo largo de algunas páginas y escenas que perfilan la creación artística.
Ya hemos presentado a nuestro personaje: una señora vestida a la ocasión, a la que no todos le rinden pleitesía e incluso otros –como elcaballero HG- le han declarado la guerra (“fría”) hasta el punto de plagiarla.
Cedemos ahora el espacio a su gran historia…

(1984)

En una de las tantas noches del año 1984 fui vaporizada[1]. Había vivido hasta ese entonces -aunque a duras penas- en Londres, “la capital de la Pista de Aterrizaje Uno y tercera ciudad de las provincias de Oceanía por su población”[2]. Mi detención fue elprincipio del fin…
“Oyóse un trajinar de pasos como de personas que andaban dentro y fuera. Sujetos fornidos, uniformados de negro, con zapatones claveteados y en la mano una cachiporra irrumpen en mi habitación. Una voz grita ‘De pie, manos a la nuca’. Mis ojos se velan de espanto y pavor. No es fácil mantenerme de pie; las rodillas me tiemblan. Me llevan a la rastra por sobre los adoquines depiedra. Una voz canta ‘Toma la candela y vete a la camita, que si no viene el hachero a cortar tu cabecita’[3].
No puedo precisar el lugar donde me encuentro. Seguramente se trata del Ministerio del Amor. Estoy en una celda de techo bajo y paredes de mosaicos blancos. Luces ocultas iluminan la estancia y se escucha un constante zumbido que intuyo procede de los tubos renovadores de aire. Unbanco, apenas lo suficientemente ancho para sentarme en él, circunda toda la celda, salvo donde se halla la puerta de entrada. Y dando frente a esa puerta, un inodoro sin la tapa. Hay cuatro telepantallas, una en cada pared, donde aparece intermitentemente la imagen de HG, con su negra cabellera y sus grandes bigotes negros, un rostro rebosante de poder y de misteriosa calma, o una voz que vociferalos principios de Ingsoc”.
En tanto, HG había dispuesto que una farsante ocupara mi lugar en el Miniver. Allí, el sol había seguido su curso y las mil ventanas del Ministerio, en las que ya no reverberaba la luz, parecían los tétricos huecos de una fortaleza. La elegida pasaba a los registros permanentes y usando mi ropa hacía de mí[4].
Winston, uno de los más perspicaces de mis antiguosempleados, en su tarea de transcripción de aquel día escribió:
“Esta crisis nos encuentra en nuestro sexto año de crecimiento consecutivo, completando el ciclo de crecimiento económico más importante de nuestros 200 años”[5].
De repente, interrumpió su labor. Por su mente comenzaron a desfilar datos que no se condecían con lo que escribía. Cuando allí se hablaba de que Oceanía atravesaba el mayorcrecimiento en los 200 años de historia, en realidad ese momento se había dado –según sus recuerdos- entre 1881 y 1888, con un crecimiento del casi 150%[6].
Así, Winston comenzó a desconfiar de la impostora y a revelarse contra el Partido junto a Julia, con quien se encontraba fugazmente creyendo evitar la mirada del HG.
Aquella joven se revelaba airada contra las teorías del Partido pero...
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