Hadas

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  • Publicado : 7 de junio de 2011
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Las hadas tienen orígenes muy diferentes. Pueden nacer del huevo azul que ponen las golondrinas cuando en la alta y oscura noche se rozan sus alas con las del Ángel de la Guarda; del agua de una fuente que haya oido cantar a los niños la misma ronda durante cien años ... Pero no quiero hablar ahora de las hadas de origen misterioso, sino de cómo puede llegar a serlo cualquier niña con menostrabajo que aprobar el segundo grado. Solo hace falta un poco de suerte, como para todo en esta vida, y un corazón bien puesto.
Mi hermanita Cordelia es hoy una de las hadas más poderosas, y eso que era una chica bastante tonta, que gritaba como una descosida cuando yo le daba un tirón del pelo y que no sabía comer chocolate sin ensuciarse la cara.
Examen de Ingreso
Las cosas ocurrieron así:Cordelia escapó un día, ala hora de la siesta, de la casa de campo en que vivíamos. Paseó por un caminito, paseó por otro y por otro, hasta que no supo encontrar el de la casa.
Cuando se dio cuenta de que se había perdido, en lugar de asustarse por ella pensó en el disgusto que íbamos a tener nosotros. Y yo creo que en eso está el secreto de todo lo que le ocurrió después.
Lloró acordándose detoda la familia, sin olvidar al gato ni a mí, que siempre le tiraba de la trenza. Cuando se secó las lágrimas se encontró en un camino que antes no existía y que la llevó, cruzando un bosque, que tampoco existía antes, hasta la puerta de una casa de aspecto siniestro. La puerta y las ventanas estaban cubiertas de espesas telas, por las que se paseaban horribles arañas, y en el interior sonabancadenas y una voz de ogro que decía:
-¡Ah, que te como! ¡Ay, que te almuerzo!
Cordelia iba a escapar muy asustada cuando oyó la vocecita lastimera de un niño que gritaba:
-¡Socorro! ¡Socorro, que me come crudo!
Cordelia entonces hizo un gran esfuerzo para vencer su miedo y, cerrando los ojos, desgarró las telas de araña de la puerta y entró en la casa temblando heroicamente, pues ha de saberseque el verdadero heroísmo es el de quien, con miedo y todo, se atreve a hacer lo que corresponde.
Pero la casa resultó como una de esas frutas de cáscara amarga y corazón dulce, pues no bien hubo traspuesto la puerta se encontró en un gran salón de suaves colores, donde muchas niñas de resplandeciente belleza, sentadas en sillones de raso y terciopelo, la miraban sonriendo.
También le sonrió,entre su barba blanca que le llegaba a la cintura, un anciano de alto bonete y flotante túnica negra bordada de estrellas y lunas de plata y oro, que, con una tiza en la mano, estaba delante de un gran pizarrón. Le sonrió y le dijo:
-Cordelia, has dado un brillante examen de ingreso al atreverte a entrar en esta casa para salvar al niño en peligro de ser comido. Quedas admitida como alumnaregular en la Escuela de las Hadas.
-¿Y el niño? -preguntó Cordelia.
El viejo maestro la envolvió en una sonrisa burlona y Cordelia se puso colorada hasta la raíz del cabello. ¡Bien había comprendido ella que allí nunca hubo ogro ni niño comestible, sino un truco mágico para probarla! Y la pregunta la hizo para exagerar su bondad y quedar bien.
El anciano maestro le dijo:
- Ahora siéntate aestudiar.
-¿Dónde me siento? -preguntó mi hermanita.
El maestro puso cara de impaciente y exclamó:
-Pero ¿no ves ese sillón dorado a tu izquierda?
Ni a su izquierda ni a su derecha ni atrás ni adelante había ningún sillón. Pero Cordelia valientemente, se sentó en el aire, ¡cataplum! ... ¡No! ¡No se cayó! Oportunamente apareció el sillón donde convenía.
-¡Muy bien Cordelia! -aprobó elanciano-. Tu fe te ha salvado de darte un buen golpe, pues, si hubieras dudado antes de sentarte, estarías ahora rascándote por el porrazo. Creo que si te aplicas llegarás a ser un hada bastante decente dentro de cien años.
Al ver la cara de asombro y desilusión de Cordelia las demás alumnas rompieron en una estrepitosa carcajada.
-¡No le hagas caso! -gritaron todas a coro-. Lo de los cien años...
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