La actualidad de la igleisa

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 16 (3753 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 1 de febrero de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Todo cuanto se quiera tratar con respecto a los asuntos religiosos y teológicos desde la academia debe pensarse con responsabilidad y rigor. No podemos permitirnos hablar con la ligereza que de mala forma ha impregnado al ambiente «pluralista» académico. Merecen respeto no porque se trate de asuntos que calan profundamente es la susceptibilidad de los hombres solamente, sino porque se percibe ladistancia entre un discurso y el otro. Una distancia sana que no por ser distancia no pueda confrontar ambas posiciones; más aún, resulta necesario, no para salvar esta distancia sino para dar cuenta de ella, sintonizar el lenguaje trascendente de la teología (me ocupo aquí sólo de la teología católica) con el lenguaje secularizado del mundo. Por tanto, existe validez en los ejercicios de estaíndole, cuando se respeta y se entiende que llevarlos a cabo requiere de entender esta separación y de la responsabilidad de sincronizar ambos lenguajes. Si de principio asumimos que podemos hablar de la teología desde la academia sin atender la sustancial diferencia de persecución de fines que tienen ambas, caemos en el error de trastocar de fondo tanto el discurso teológico como las categorías quefundamentan el trabajo académico. Sirva esto de advertencia para la aproximación que intentaré a continuación, pues llevado de la mano por algunas figuras importantes de la teología de este y del siglo pasado, trataré de poner los ojos en esa teología que viene de lejos pero que no deja de ser percibida en nuestra latitud académica. Como buenos ilustrados que somos, no podemos pasar de lado lacrítica al fondo y a la forma de la Iglesia, pero aquí no se encuentra ni el problema ni el peligro, sino en trastocar el discurso eclesial. Si bien, la propia Iglesia asume su discurso como racional en parte, esto no nos autoriza a desvirtuarle toda el trasfondo fideista y trascendente. Así como hemos traicionado el espíritu de aquel enunciado cervantino que dice «con la iglesia hemos dado, Sancho»[1]por aquel que intenta introducir un problema y que dice «con la Iglesia hemos topado, Sancho», así intentamos, si perdemos de vista los requerimientos antes solicitados, modificar el discurso teológico, más aún cuando nuestras armas de ataque son aquellos teólogos de falsa filiación católica que, prendidos de análisis sociológicos y metodologías filosóficas, nos presentan una teología «digerible»para nuestra realidad secularizada.

La pertinencia del discurso de la Iglesia aún tiene mucho que decirle a este hombre actual, no hay contradicción entre las formas de nuestro mundo y el anuncio cristiano,[2] sólo hay diferencias. No es necesario intentar hacer teología desde la academia, basta con abrirle la puerta de manera fraternal y crítica a la vez. Dicho todo esto, sólo buscamos, conrespeto y rigor, poner de nuevo en juego todo aquello que la teología católica le puede decir a nuestro mundo.

El título de este ensayo solicita una pertinente aclaración y delimitación. La propia idea y realidad de la Iglesia no pueden ser reducidas, ni entendidas desde una generalidad que nos sea del todo común, hay que entender que se requieren esfuerzos de mucha envergadura para que elmensaje resulte claro. A este respecto, el Papa Benedicto XVI, desde el magisterio y desde la teología, nos ha solicitado fijar la atención en lo que representa el trabajo del teólogo y lo que le queda por delante para no perder de vista el origen de su misión y tampoco perder en el horizonte a los receptores del mismo.[3] No pretendiendo, ni pudiendo llegar más lejos, me ocupo de la situación en laque se encuentra este diálogo entre teología y sociedad secularizada.

Hay que poner por sentado varios aspectos. Para ello hay que mirar atrás. Un vistazo a la historia es requerido para entrar en contexto. ¿Cuál es la actualidad de la Iglesia? Ésta punzante pregunta ha perseguido a la Iglesia probablemente con más fuerza desde que Iglesia y mundo han perdido su unidad homogénea.[4] Esta...
tracking img