La ciudad de dios

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LA CIUDAD DE DIOS, LIBRO XIX, FINES DE LAS DOS CIU|DADES – SAN AGUSTIN DE HIPONA, Capítulos I al XXVII. Pág. 558 – 591, editorial: Tomado de la Lectura NO. 4. Programa Historia de las Ideaspolíticas. Universidad La Gran Colombia. Fecha no disponible.

“….Puesto que ningún otro impulso excita al hombre filosofar, sino el deseo de ser bienaventurado, y lo que únicamente hace bienaventurado es elfin del bien; luego ninguna otra causa hay que filosofar sino el fin del sumo bien…..”
San Agustín nació en Tagaste (Numidia) África del Norte en 354, hijo de Patricio y Santa Mónica. Recibió unaeducación cristiana, enseño gramática y retórica, y era muy admirado y exitoso. Desde los 19 hasta los 28 años San Agustín perteneció a la secta herética de los Maniqueos. Entre otras cosas, ellos creíanen un Dios del bien y en un Dios del mal, y que solo el espíritu del hombre era bueno, no el cuerpo, ni nada proveniente del mundo material. San Agustín estaba dotado de una gran imaginación y de unaextraordinaria inteligencia. Se destacó en el estudio de las letras. Mostró un gran interés hacia la literatura, especialmente la griega clásica y poseía gran elocuencia. A los 19 años, la lectura deHortensius de Cicerón despertó en la mente de Agustín el espíritu de especulación y así se dedica de lleno al estudio de la filosofía. En su búsqueda incansable de respuesta al problema de la verdad,San Agustín pasa de una escuela filosófica a otra sin que encuentre en ninguna una verdadera respuesta a sus inquietudes. Finalmente abraza el maniqueísmo creyendo que en este sistema encontraría unmodelo según el cual podría orientar su vida. Varios años siguió esta doctrina y la abandonó después de hablar con el obispo Fausto. Ante tal decepción, se convenció de la imposibilidad de llegar aalcanzar la plena verdad, y por ello se hizo escéptico. Decide en 383 partir para Roma, la capital del Imperio. En Roma enferma de gravedad y gracias a su amigo y protector Símaco, prefecto de Roma...
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