La farsa de los desfiles escolares de carlos castillo rios

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 4 (937 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 18 de noviembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
LA FARSA DE LOS DESFILES ESCOLARES, Carlos Castillo Ríos
lunes 21 de julio de 2008 LA FARSA DE LOS DESFILES ESCOLARES
Escribe Carlos Castillo Ríos (Cabezón, Revista del Colegio Los Reyes Rojos,número 14)

Conocí a Carlos Castillo Ríos, en el colegio de Santa Catalina, cuando acudió para darnos una charla. He leído luego con atención sus escritos y he visto siempre con respeto sus luchas. Esteaño tuve la ocasión de conocerlo más gracias a un viaje que juntos hicimos a La Habana. Allí he admirado su vigor y fuerza para abordar el tema educativo, su pasión por indagar, interrogar,curiosear, hasta dar con el corazón de los países socialistas (los conoce casi todos) para luego confrontarlo con su anhelo más firme: la paz y la justicia. Se que no ha gustado mucho de cierta rigidezpedagógica y que no comulga fácilmente con espíritus marciales. Pero lo he visto también fascinado con la pachanga, con la alegría inocultable de la gente que se desata enfiesta, baile, creación. Como unhomenaje publicamos ahora este notable artículo, aparecido en La República, y sobre el que conversamos en el Aeropuerto. (Constantino Carvallo).

El acto central, el acontecimiento de fondo en elhomenaje que su ciudad natal dedicó al sabio Hermilio Valdizán, fue el desfile escolar. En la tribuna oficial se exhibían las autoridades luciendo su mejor traje y corbata. El pueblo, en las calles, seapiñaba inquieto, ansioso, buscando a empujones el mejor mirador para ver pasar a sus hijos, hermanos o sobrinas, marchando al compás de una música marcial, casi guerrera, que indudablemente exaltaba lacuriosidad y agresividad de los espectadores. Hasta que -tatachín bum bum- llegó el desfile. Ahí estaba jadeante, sudoroso, el primer batallón. No venían soldados, aviadores, marinos, ni siquierapolicías, sino adolescentes, casi niños, que dando furiosas patadas al aire como queriendo aplanar el ardiente asfalto, marchaban en rígida formación. Misma escuela tradicional y autoritaria. Eran...
tracking img