La gallina de los huevos de luz

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 9 (2065 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 6 de junio de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
La gallina de los huevos de luz

Francisco Coloane

—-¡La gallina no! —gritó el guardián primero del faro, Oyarzo, interponiéndose entre su compañero y la pequeña gallina de color flor de haba que saltó cacareando desde un rincón.
Maldonado, el otro guardafaro, miró de reojo al guardián primero, con una mirada en la que se mezclaban la desesperación y la cólera.
Hace más dequince días que el mar y la tierra luchan ferozmente en el punto más tempestuoso del Pacífico sur: el faro Evangelistas, el más elevado y solitario en los islotes que marcan la entrada occidental del estrecho de Magallanes, y sobre cuyo pelado lomo se levantan la torre del faro y su fanal, como única luz y esperanza que tienen los marinos para escapar de las tormentas oceánicas.
La luchade la tierra y el mar es allí casi permanente. La cordillera de los Andes trató, al parecer, de oponerle algunos murallones, pero en el combate de siglos todo se ha resquebrajado; el agua se ha adentrado por los canales, ha llegado hasta las heridas de los fiordos cordilleranos y sólo han permanecido abofeteando al mar los puños más fieros, cerrados en dura y relumbrante roca como en el faroEvangelistas.
Es un negro y desafiante islote que se empina a gran altura. Sus costados son lisos y cortados a pique.
La construcción del faro es una página heroica de los marinos de la Subinspección de Faros del Apostadero Naval de Magallanes, y el primero que escaló el promontorio fue un héroe anónimo, como la mayoría de los hombres que se enfrentan con esa naturaleza.
Hubo queizar ladrillo tras ladrillo. Hoy mismo, los valientes guardafaros que custodian el fanal más importante del Pacífico sur están totalmente aislados del mundo en medio del océano. Hay un solo y frágil camino para ascender del mar a la cumbre; es una escala de cuerdas llamada en jerga marinera «escala de gato», que permanece colgando al borde del siniestro acantilado.
Los víveres son izados delas chalupas que se atracan al borde por medio de un cabrestante instalado en lo alto e impulsado a fuerza de brazos.
Una escampavía de la Armada sale periódicamente de Punta Arenas a recorrer los faros del oeste, proveyéndolos de víveres y de acetileno.
La comisión más temida para estos pequeños y vigorosos remolcadores de alta mar es Evangelistas, pues cuando hay mal tiempo esimposible acercarse al faro y arriar las chalupas balleneras en que se transportan las provisiones.
Como una advertencia para esos marineros, existe millas al interior el renombrado puerto de Cuarenta Días, único refugio en el cual han estado durante todo este tiempo barcos capeando el temporal. Algunas veces una escampavía, aprovechando una tregua, ha salido a toda máquina para cumplir suexpedición, y ya al avistar el faro se ha desencadenado de nuevo el temporal, teniendo que regresar al abrigado refugio de Cuarenta Días.
Esta vez la tempestad dura más de quince días. La tempestad de afuera, de los elementos, en la que el enhiesto peñón se estremece y parece agrietarse cuando las montañas de agua se descargan sobre sus lisos costados, porque adentro, bajo la torre del faro, enun corazón humano, en un cerebro acribillado por las marejadas de goterones de lluvia repiqueteando en el techo de zinc, en una sensibilidad castigada por el aullido silbante del viento rasgándose en el torreón, en un hombre débil y hambriento, el guardafaro Maldonado, se está desarrollando otra lenta y terrible tempestad.
Era la segunda vez que el fortachón Oyarzo salvaba la milagrosa yúnica gallina de los ímpetus carnívoros de su compañero. ¡Porque la gallina había empezado a poner justamente el mismo día en que iba a ser sacrificada!
Los guardafaros habían agotado todos los víveres y reservas. La escampavía se había atrasado ya en un mes y la convergencia de los temporales no amainaba, embotellándola seguramente en el puerto de Cuarenta Días.
Como por un milagro,...
tracking img