La invencion del estado

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11-07-10 (PARA LAS EDICIONES DEL LUNES 12 DE JULIO)
FRANCISCO GÓMEZ MAZA
ANÁLISIS A FONDO: LA INVENCIÓN DEL ESTADO

• Estudio sobre su utilidad para controlar a los pueblos

• Una crítica fuerte de Clemente Valdés, muy oportuna

Toda la clase política, los partidos políticos, el llamado “gobierno”, el llamado “poder legislativo”, los llamados “órganos jurisdiccionales” queorganizan y juzgan las elecciones caminan sobre arenas movedizas. Ahora el pretexto son las elecciones de 2012 para cambiar al inquilino de “Los Pinos”, la casa presidencial de la llamada República Mexicana. Todo el mundo se engaña. Todo el mundo se hace de la vista gorda, luchando por algo que no tiene futuro, más que para los expropiadores del poder del pueblo. La democracia representativa es inútil,no resuelve nada. Y sí, es una carga para el erario, que no es del gobierno, sino de los contribuyentes. Sobrevivimos bajo el yugo de un modelo seudodemocrático, que fantasiosamente se presenta como democrático únicamente en tiempos de procesos electorales, pero una vez trascurridos estos, los “elegidos” se olvidan que fueron elegidos y se constituyen en señores, en barones, en dueños, en caciquesdel “poder” y se olvidan de que no son eso, sino servidores, empleados, de quienes los eligieron. Para ellos, la democracia participativa es un arte del demonio. Y hacen y deshacen con la suerte y el destino de sus “gobernados”, de quienes los eligieron y de quienes les pagan con creces sus salarios y, es más, por sus pistolas se apropian de los dineros del pueblo para repartírselo como botín deguerra. Y esto no ocurre sólo en México. El gran maestro de la democracia representativa son los Estados Unidos de Norteamérica. Al presidente Barack Obama, por ejemplo, se le olvidó ya que se debe al pueblo que lo eligió, y toma decisiones en contra de ese mismo pueblo, como las inmisericordes redadas disfrazadas de auditorías en contra de los indocumentados.

En estos momentos, conviene lareflexión, sólo el ejercicio, porque con esta reflexión no cambiará el estado de cosas. La mayoría está convencida y la clase política, por conveniencia - de que el modelo de democracia representativa que nos rige es el bueno. Sin embargo, únicamente para que quede constancia, para el registro académico, histórico, y para los verdaderos demócratas, humanistas, el doctor Clemente Valdés, un estudiosodel Estado, tanto en la Universidad Nacional Autónoma de México como en la Escuela Libre de Derecho; en la Universidad de Cambridge y en la de Liverpool, en Inglaterra; o en la de Glasgow y Stirling, en Escocia; o en la de Poitiers, en Francia, nos regala un estudio profundo sobre la utilidad del concepto del Estado (una invención fantasiosa, mítica) para controlar a los pueblos. En los llamadossistemas democráticos representativos, el Estado es el medio más efectivo para impedir el poder original de la población. A partir de la invención del Estado invisible, los hombres del gobierno no tienen qué preocuparse ya por la ilusoria soberanía del pueblo, pues la soberanía ya no reside en el pueblo; el nuevo Estado irresponsable, todopoderoso y aparentemente impersonal es, por obra y gracia dela Teoría del Estado, el único soberano, nos recuerda el maestro Valdés, en una tesis aparentemente novedosa, pero que ha existido en la mente de los pensadores honestos desde que la razón apareció en el cerebro de los seres humanos.

Los supuestos representantes de la población y los demás empleados que dirigen los otros departamentos del gobierno se distribuyen entre ellos el poder queoriginalmente se decía que era del pueblo y se presentan diciendo que, de acuerdo con la Constitución hecha por ellos y sus antecesores, ellos son los verdaderos “poderes”. El resto de los habitantes se han convertido en “los gobernados”. Es decir, los súbditos, que tienen como principal obligación obedecer a aquéllos. Es cierto, dice el doctor Clemente Valdés, que el poder que les prestamos a los...
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