La mirada de la sociedad sobre la cultura

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 5 (1199 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 26 de abril de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
La dirigencia actual mira de lejos la cultura
Oficialismo y oposición se asombraron de la adhesión de la gente a los espectáculos callejeros del Bicentenario; en el siglo XIX, los políticos amaban las artes
Domingo 30 de mayo de 2010 | Publicado en edición impresa

Cuatro días a full: la avenida 9 de Julio desbordó a toda hora de público ávido por no perderse nada de los recitales de rock,folklore y tango, y de los desfiles.  / Maxie Amena
Por Pablo Sirvén 
No es raro que tanto los políticos del oficialismo como los de la oposición sigan todavía asombrándose de la fenomenal adhesión popular a los espectáculos callejeros programados por el gobierno porteño, a propósito de la muy esperada reapertura del Teatro Colón y, fundamentalmente, por los recitales con artistas convocantes delrock, el tango y el folklore en el Obelisco, y el colosal desfile artístico pergeñado por Diki James, que el gobierno nacional regaló muy oportunamente para celebrar entre todos el bicentenario de la patria.
Por lo visto, salen muy poco nuestros políticos de cualquier color: en efecto, no se los suele ver en los recitales multitudinarios ni en los teatros llenos; tampoco, en los cines. Menos, enel Teatro Colón o en el San Martín.
Por eso, Pacho O´Donnell, en la restauración de la democracia, allá por 1983, se recortó con un perfil tan definido como funcionario cultural, y ya en este siglo Jorge Telerman, primero como secretario de Cultura porteño y después como jefe de gobierno, logró hacerse tan fácil fama de ser devoto concurrente a espectáculos de muy diversa naturaleza. Como suscontemporáneos en la política solían brillar por su ausencia en premiè res culturales, en soledad él solía brillar por su presencia. Algo parecido sucede con Hernán Lombardi, el secretario de Cultura actual de la ciudad. Después, la nada. O son tan contados y aislados los casos de políticos actuales que reverencian la alta cultura y los buenos espectáculos (completamente ausentes en sus discursos ydeclaraciones públicas) que la cuestión está del todo desaparecida de la agenda pública de temas importantes.
* * *
¡Qué distintos, pues, estos políticos de los del siglo XIX! Teniendo aquellos entre manos temas mucho más cruciales por resolver que los actuales (la conversión de la administración virreinal en los primeros gobiernos patrios, la guerra por la independencia, la construcción de laRepública y de sus instituciones, la implementación de un sistema educativo eficaz y equitativo, etcétera) no por eso dejaban de demostrar vocación, ganas, interés y creatividad para aportar activamente a la cultura y a los espectáculos de sus respectivos tiempos.
Es que ya antes que ellos, el Virreinato del Río de la Plata, en plena era colonial, había marcado ese luminoso rumbo que, de haber sidomantenido con idéntica convicción e intensidad hasta nuestros días, nos hubiese liberado de algunas escorias que infectan especialmente el medio ambiente televisivo y habría contribuido a tener mejores ciudadanos y un nivel de debate público de mayor calidad y menos conventillero.
Ya en 1783, el virrey Juan José de Vértiz y Salcedo inaugura el teatro de La Ranchería y en 1805 el virrey Joaquíndel Pino ordena el inicio de las obras, en lo que hoy es Reconquista y Perón, del primer teatro Coliseo (nada menos que con capacidad para 1600 personas).
¡Cómo habrá sido la avidez de aquellos hombres públicos por cultivarse que la Primera Junta debe poner límites muy claros a sus propios funcionarios para que no se extralimiten solicitando entradas de favor!
En el artículo 14 del célebredecreto de supresión de honores, publicado en el primer número de la Gazeta de Buenos Ay res, el 7 de junio de 1810, el primer gobierno patrio dispone que "en las diversiones públicas de toros, ópera, comedia no tendrá la Junta palco, ni lugar determinado: los individuos de ella, que quieran concurrir, comprarán lugar como cualquier ciudadano".
En 1817, cuando José de San Martín lleva adelante la...
tracking img