La noche en que me acerque a ana

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 4 (757 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 4 de febrero de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
La noche que me acerque a Ana de manera definitiva, todo empezaba a parecer distinto. El bar estaba a punto de cerrar. La calle se veía casi desierta, lo note cuando bajaba las persianas y através de la vidriera alcance a ver un borracho, que vomitaba con una mano en la nariz y el antebrazo apoyado contra un poste del alumbrado público. Cuando me di cuenta que la luz de la farola se mecíacon los espasmos del pobre tipo; no sé porque me entraron ganas de reír.
Recién cerradas las persianas sin pensar volteé hacia la pared del fondo, y me di cuenta de que ahí permanecía olvidada ypolvorienta, la copia de una pintura de Renoir. Era raro que en los meses que llevaba trabajando en el lugar nunca la hubiera tomado en cuenta, justo hasta esa noche. Era “Le Moulin de la galette”. Hayalgo curioso en la obra de Renoir, en sus cuadros, la gente siempre parece contenta; las mujeres maquilladas a la moda, con vestidos muy pomposos, y a los tipos se les ve haciendo reverencias con elsombrero; según me conto un viejo, un vagabundo que pernoctaba en la plaza Constitución, Renoir siempre pintaba cuadros con personajes felices, porque consideraba, que ya había demasiada mierda en elmundo como para agobiar a sus espectadores, con más de esa porquería retratada en sus oleos. Del modo que sea, esa noche, aquel cartón viejo me pareció particularmente colorido.
Cuando me di lavuelta, vi a Ana, al centro del salón, sacudiendo las mesas y asientos, en el ambiente imperaba un silencio acompasado con movimientos de seis por seis, el pelo se le había corrido por encima del hombro,frotaba con un trapo la cubierta de una mesa vacía, como dibujando algo, o escribiendo signos; signos que yo empezaba a querer descifrar.
Disimuladamente, con calma, fui acomodando las sillas entrelas patas de las mesas que estaban en torno a la que ella limpiaba, me saqué de la pretina del pantalón, la jerga con que me secaba las manos, cuando lavaba las ollas y sartenes. Comencé a entremeter...
tracking img