Libro

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 153 (38103 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 5 de marzo de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
[pic]

www.laisladigital.net

[pic]

Título original: LE CERCLE DES POÉTES DISPARUS
Traducción de MANUEL M. ESCRIVÁ DE ROMANÍ
Portada de GS-GRAFICS, S. A.
Foto de la película: Cedida gentilmente por FILMAYER VÍDEO
Quinta edición en esta colección: Febrero, 1994
© 1990, Touchstone Pictures
© 1991, PLAZA & JANES EDITORES, S. A.
Enric Granados, 86-88. 08008 Barcelona
Printed inSpain - Impreso en España
ISBN: 84-01-49186-X - Depósito Legal: B. 3.799 - 1994
Impreso en Litografía Rosés, S. A. - Progrés, 54-60 - Gavá (Barcelona)

La vida de los internos del austero colegio VUelton, perdido en las colinas de Vermont, queda trastornada por la llegada de un nuevo profesor de Letras, Mr. Keating. Pedagogo poco ortodoxo, no se limitará a iniciar a sus alumnos en lassutilezas de los placeres del lenguaje, sino que los incitará a recorrer los caminos ya recorridos y a vivir plenamente sus vidas.

La película de Peter Weir, basada en este argumento, alcanzó un éxito tan grande que se ha podido hablar de un auténtico fenómeno social. El club de los poetas muertos recibió el Oscar al mejor guión en 1990.

CAPÍTULO PRIMERO

Reunidos en la capilla delprestigioso colegio Welton, una institución docente privada sumida en el corazón de las colinas de Vermont, unos trescientos muchachos uniformados esperaban educadamente, sentados a uno y otro lado del pasillo, rodeados de familiares cuyos semblantes resplandecían de orgullo. De repente, se oyó elevarse bajo las bóvedas el amplio y sinuoso sonido de una gaita; con un solo movimiento las cabezas sevolvieron hacia la entrada de la capilla y a contraluz se vio la silueta de un hombre encorvado por la edad, al que una amplia toga hacía que pareciese aún más pequeño. Después de prender un cirio que llevaba en un candelabro de plata, encabezó con dignidad una procesión compuesta por estudiantes que llevaban estandartes, una pléyade de antiguos alumnos y profesores ataviados con la toga doctoral. Laprocesión se sumió en la augusta capilla deslizándose sobre las losas de la nave central.

Los cuatro chicos que portaban los estandartes en los que se podían leer, bordadas en letra gótica, las palabras «Honor», «Tradición», «Disciplina» y «Excelencia», avanzaron con paso solemne hasta el estrado, seguidos a unos pasos por el pelotón de profesores. El portador del candelabro, cuya atenciónse dedicaba por entero a proteger la llama de las corrientes de aire, cerraba en ese momento la marcha.

El decano del colegio, el señor Gale Nolan, un hombre de unos sesenta años con ojos de búho y pico de águila, se asomaba en el estrado con expresión bondadosa, el busto erguido y con las palmas de las manos en las esquinas de su pupitre.

—Señoras y señores... Queridos muchachos—declamó, haciendo un gesto teatral hacia el candelabro—. La llama del conocimiento.

Con los circunspectos aplausos de la asistencia, el anciano presentó entonces el cirio alargando los brazos, con toda la lenta ceremonia que exigían sus funciones. Se impuso un respetuoso silencio, y el soplador de la gaita fue a sentarse en el extremo izquierdo del estrado, mientras los cuatro muchachos bajabansus estandartes e iban a reunirse con sus compañeros.

El detentador del saber se adelantó entonces hacia las primeras filas, donde esperaban los alumnos más jóvenes, con una vela apagada en la mano. Lentamente, se inclinó para recibir la llama que le ofrecía el alumno del final de la fila.

—Los mayores pasarán la llama del saber a los menores —cantó el decano, mientras uno tras otro,los chicos prendían sus velas con la del vecino—. Señoras y señores, alumnos y antiguos alumnos... En este año de 1959 celebramos el centenario de la fundación de nuestro colegio. Hace cien años, en 1859, cuarenta y un muchachos, sentados en esta misma capilla, se enfrentaron con la misma pregunta que ahora me dispongo a plantearles y que se os planteará en cada principio de curso.

El...
tracking img