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LAS Ambigüedades DE LA DESTRUCCIÓN

La invasión de los españoles “dioses” para los indios provoco la irrupción de la imagen profetas de Israel frente a los ídolos. Cierto es que los ídolos mexicanos nunca fueron considerados como fuentes de ilusiones seductoras y gratas; no tenían ni la belleza del diablo ni la peligrosa ambigüedad de las ficciones de las novelas. Si los ídolos no eran diosessino “cosas malas” que “engañan” a los indios es porque ocultaban, según confesión misma de los extranjeros, una existencia y un poder aun apreciables, e incluso suficientes para allanar el camino a toda clase de enfrentamientos, de intercambios, de sustituciones o asociaciones entre las divinidades de los dos mundos. Se habrá notado de paso una divergencia profunda entre los dos mundos: elcristianismo exhibe por doquier sus imágenes, mientras que las divinidades indígenas solían estar escondidas en la oscuridad de los templos, lejos de las multitudes, siendo periódica su exposición y sometida a las reglas estrictas cuya infracción equivalía a un sacrilegio.

LAS ambigüedades DE LA SUSTITUCIÓN

Cuando las circunstancias se prestaban las dos acciones se encadenaron: a la destrucciónsucedió la sustitución de las imágenes. Tampoco la actitud de los conquistadores se hallaba libre de ambigüedades. Los sacerdotes paganos de Cempoala, que en adelante debieron cortarse el cabello y vestir de blanco, quedaron a cargo de la imagen; Cortes les asigno tareas precisas: llevar flores, barrer, ritual elemental y obligado de los cultos precortesianos, echar a incienso a la “santa imagen”.En el espacio descontaminado y convertido que les sirvió de relicario, la imagen cristiana pudo asumir sus funciones. Poco importaba que el medio material y humano fuera de origen pagano: de todas maneras fue el que rodeo a la imagen sin que los conquistadores sintieran el menor escrúpulo. La cuestión de las imágenes ocupa tanto espacio en los planes españoles que los indios no podían dejar deasociar estrechamente, casi de identificar, a los invasores con sus prácticas a veces idoloclastas y otras iconófilias. La cruz y las imágenes de la Virgen fueron colocadas entre los “ídolos”, para gran escándalo de los misioneros que de ello se enteraron algunos años después y tuvieron que quitarlas a los indios.

EL INTERCAMBIO DESIGUAL

Esta conmutación de imágenes evoca otra forma deintercambio: el trueque o rescate. Desde colon el trueque había constituido, junto con los envíos de presentes, lo esencial de las primeras relaciones anudadas con las poblaciones autóctonas; se intercambiaban objetos, en principio baratijas europeas contra oro, piezas de valor o alimentos. La idoloclastia y la distribución de las imágenes cristianas entretejen y aportan una relación distinta. Unamanera de trueque impuesta, a diferencia del intercambio, supuestamente libre de presentes o negociada del rescate significa una invasión brutal, espectacular y dominante en el corazón del mismo de la cultura indígena: al tocar sus malditos ídolos por verdaderas imágenes el conquistador altero la simbiosis entre los indios, el mundo y los dioses. Trueque de oro e imposición de imágenes: he ahí y unidasdos caras de una empresa de dominación dedicada a extenderse por todo el planeta: la occidentalización, estos sucesos fueron simultáneos. Trueque, regateo, compensación, sustituciones, intercambios, reinterpretaciones: la circulación de objetos jugó con las identidades, los valores y los sentidos.

EL ÍDOLO: DIABLO O MATERIA

La sustitución de los ídolos por las imágenes parecerían incitarnosa enfrentar dos mundos irreductibles, uno de los cuales se presentaría como el de la imagen mientras que el otro habría escogido el ídolo. Esa antítesis es ficticia, pues el intercambio, al igual que sus condiciones, fue adoptado por los españoles. Ídolo e imagen pertenecen al mismo molde, el del occidente. Dotado, en principio, de una identidad, una función y una forma demoniaca, el ídolo...
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